Ocho ciudadanos venezolanos, señalados como presuntos integrantes del Tren de Aragua, fueron imputados por la Fiscalía General de la Nación en relación con el homicidio del profesor y líder comunitario Kevin Santiago Ángel, ocurrido entre el 20 y el 22 de mayo de 2026 en el suroccidente de Bogotá. Según la investigación, el docente fue retenido, torturado, asesinado y desmembrado, y su cuerpo abandonado dentro de una maleta en el sector de El Tintal, en un crimen vinculado a su trabajo social y deportivo contra el microtráfico en la localidad de Kennedy.
Investigación y contexto del homicidio
La Fiscalía presentó en audiencia de imputación y medida de aseguramiento una reconstrucción detallada de los hechos que involucran a ocho venezolanos, presuntamente miembros del Tren de Aragua, organización criminal con presencia en Bogotá dedicada al tráfico de sustancias ilícitas, extorsión y control territorial. Kevin Santiago Ángel era profesor y líder social que promovía actividades deportivas para jóvenes con el fin de prevenir el consumo de estupefacientes y alejarlos de estructuras criminales en Kennedy. Esta labor habría interferido con los intereses del grupo delincuencial, motivando su ataque.
La investigación, apoyada en más de 80 diligencias de policía judicial y cooperación con la DEA estadounidense, permitió identificar a los responsables y establecer que el docente fue sometido a torturas con heridas cortopunzantes y hematomas que le causaron sufrimiento intenso antes de su muerte violenta. Posteriormente, su cuerpo fue desmembrado y abandonado en una maleta en El Tintal.
Roles específicos dentro de la estructura criminal
La Fiscalía atribuyó roles específicos a cada uno de los procesados. Osmer Josué Castillo Urbaneja, señalado como cabecilla del Tren de Aragua en Bogotá, habría ordenado el homicidio desde un centro de reclusión. Franyer Eduardo Vásquez Ramos coordinó la ejecución material del crimen y la disposición del cuerpo. Gacelis Nairobid Sojo Lira, alias “Alondra”, contactó al profesor desde el 9 de mayo a través de redes sociales para ganarse su confianza y atraerlo a una cita en un inmueble del barrio Galán o Kennedy.
El inmueble donde ocurrió el crimen fue facilitado por Emiro Manuel Nieves Morgado, alias “Mario Bro”, mientras que Luis Alberto Camejo González, alias “Luis Panadero”, residía allí y participó en la retención y homicidio. Además, Eduin Vikzabith Herrera Martínez (“Looney Tones”), Arístides José Mendoza Rodríguez (“Colmillos”) y Raúl Antonio Pérez Pérez (“Tun Tun”) participaron directamente en la retención, tortura y traslado del cuerpo.
Durante la permanencia del docente en el inmueble, ‘Alondra’ y ‘Mario Bro’ habrían utilizado su teléfono celular para realizar una compra en un comercio local, un hecho considerado material probatorio relevante por la Fiscalía.
Imputaciones y estado actual del proceso judicial
Una fiscal de la Unidad Especial de Investigación (UEI) imputó a los ocho venezolanos los delitos de homicidio, tortura, desaparición forzada y concierto para delinquir, todos agravados, así como ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. Ninguno aceptó los cargos durante la audiencia, por lo que el proceso judicial continúa para establecer responsabilidades individuales.
El caso ha puesto en evidencia los riesgos que enfrentan líderes sociales como Kevin Santiago Ángel, cuyo trabajo comunitario basado en el lema “más deporte, menos drogas” buscaba alejar a los jóvenes del microtráfico. La Fiscalía y víctimas resaltan que este homicidio no es un hecho aislado, sino una acción coordinada por una organización criminal preocupada por la pérdida de control territorial en sectores populares afectados por el microtráfico y la extorsión.
Este caso se convierte en un símbolo del desafío institucional para contener la expansión del Tren de Aragua en Bogotá y proteger a líderes comunitarios que promueven alternativas al delito en zonas vulnerables como Kennedy.





