Un presunto bombardeo del Ejército venezolano contra un campamento atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN) habría dejado al menos nueve muertos el viernes 30 de octubre de 2026, en el estado de Apure, cerca de la frontera con Colombia. Organizaciones de derechos humanos advirtieron que el número de víctimas podría ascender a 19. Hasta el domingo 1 de noviembre, ninguna autoridad venezolana ni colombiana había confirmado oficialmente la operación, el balance de fallecidos o la identidad de las víctimas.
El ataque habría ocurrido en el sector Buena Vista del Meta, municipio Pedro Camejo, en Apure, una zona limítrofe con el departamento colombiano de Vichada y señalada desde hace años como corredor de actividad de grupos armados colombianos.
La denuncia fue difundida inicialmente por la organización venezolana Fundaredes y por la defensora de derechos humanos Rocío San Miguel. Javier Tarazona, director de Fundaredes, afirmó a la agencia AFP que un coordinador de la entidad observó nueve cadáveres en el lugar.
Fundaredes también divulgó un video en el que se observan cuerpos, árboles derribados y restos que aparentan corresponder a un campamento rural. La organización indicó, con base en reportes recibidos, que otros diez cuerpos podrían permanecer en la zona y que un número indeterminado de heridos habría cruzado hacia territorio colombiano.
Estas versiones no han sido verificadas por autoridades, organismos forenses independientes o fuentes oficiales en el terreno. Tampoco se ha establecido si las personas fallecidas pertenecían al ELN, si eran combatientes o civiles, ni cuáles fueron las circunstancias exactas del operativo.
El objetivo de la acción militar habría sido un campamento del ELN, guerrilla colombiana con presencia en áreas fronterizas de Venezuela. Sin embargo, el Gobierno venezolano no había emitido un comunicado sobre el ataque al cierre de los reportes, mientras que el Ejecutivo colombiano tampoco se había pronunciado.
La falta de confirmación oficial mantiene sin esclarecer tanto la naturaleza de la operación como el número definitivo de víctimas.




