La Procuraduría le pidió a la ANLA definir con rapidez qué pasará con las reglas de operación de Hidroituango, ante las proyecciones de menores lluvias y el riesgo de un periodo de bajos aportes de agua.
El punto clave está en cuánto tardaría el embalse en alcanzar la cota de 420 metros sobre el nivel del mar. Con las reglas actuales, el proceso podría tomar cerca de 187 días, mientras que con una regulación anterior serían aproximadamente 50 días.
Para la Procuraduría, esta diferencia podría ser determinante si el país enfrenta un escenario de déficit hídrico, porque implicaría menor capacidad para almacenar agua y responder a una eventual reducción en la generación de energía.
El Ministerio Público le dio cinco días hábiles a la ANLA para informar cómo avanza la solicitud presentada por Hidroituango en junio y explicar qué criterios técnicos, ambientales y jurídicos tendrá en cuenta para tomar una decisión.
También pidió conocer las medidas previstas para garantizar el caudal ecológico del río Cauca, controlar las descargas y mantener la vigilancia sobre la estabilidad de la presa y del macizo rocoso.
La decisión será especialmente relevante de cara a finales de 2026 y comienzos de 2027, cuando podrían presentarse menores aportes hídricos.





