
En la segunda semana del Masters 1000 de Roma, durante la clasificación a octavos de final del torneo masculino, se dio uno de los resultados más sorpresivos del campeonato. El español Carlos Alcaraz, uno de los mejores tenistas en la actualidad y favorito del abierto, perdió en dos sets contra el húngaro Fábián Marozsán.
Alcaraz, que la próxima semana pasará a ocupar el primer puesto del ránking ATP, sufrió una derrota inesperada en uno de los torneos que hasta ahora no ha podido ganar. En un sorpresivo primer set, perdió por 6-3, y el segundo logró llevarlo a tie break, pero no pudo ganarlo.
Su rival, actual 135 del mundo, viene de ganar las dos rondas clasificatorias, ronda de 128 y de 64, a diferencia del español, que ingresó al torneo desde la ronda de 64. Lo que sorprende de este resultado, más allá de la diferencia de posiciones, es que Alcaraz viene de ganar los abiertos de Indian Wells y de Madrid, dos torneos de Masters 1000.
El tenista de 20 años se perfilaba a sí mismo como uno de los deportistas que mejor podía rendir en este torneo, por lo que esta derrota debió caer como un baño de agua fría. Por el momento, Novak Djokovic, su principal rival, avanzó de ronda contra Gregor Dimitrov.
En unos días, después de concluido el torneo en Roma, comenzará el segundo Grand Slam del año, Roland Garros. El año pasado, Alcaraz quedó eliminado en cuartos de final, por lo que centrará su atención en poder lograr una buena participación en el escenario francés. En lo que va corrido del año, el español ya colecciona cuatro títulos dentro de los diez de toda su carrera.
