Una nueva fecha aparece en el horizonte para una de las obras de infraestructura más importantes de Antioquia.

La Nueva Vía al Mar Gonzalo Mejía Trujillo y el Túnel del Toyo entrarían en operación entre septiembre y octubre de 2027, según el compromiso anunciado durante una visita realizada este jueves al proyecto en Cañasgordas.

El anuncio se produjo durante el recorrido del gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, acompañado por la ministra de Transporte, Elsa Noguera; el director del Invías, Juan Camilo Ostos, y el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez.

El principal reto está ahora en completar la instalación de los equipos electromecánicos que permitirán poner en funcionamiento el corredor de manera segura.

“Esta vez, con la unión del Gobierno Nacional, los gobiernos locales, contratistas e interventores, la meta es que en octubre del próximo año podamos tener circulación”, aseguró la ministra de Transporte.

El proyecto tiene 37,7 kilómetros de extensión y busca mejorar la conexión entre el Valle de Aburrá, el Occidente y Urabá antioqueño, reduciendo los tiempos de desplazamiento hacia la zona costera.

¿Qué falta para ponerlo a funcionar?

El primer tramo ya tiene 100 % de la obra civil terminada, pero todavía requiere completar la instalación de los sistemas electromecánicos.

Para acelerar este proceso, el contratista anunció que abrirá nuevos frentes de trabajo y buscará que los equipos estén instalados y operativos durante el segundo semestre de 2027.

El segundo tramo registra actualmente un avance cercano al 80 % de la obra y allí la Gobernación de Antioquia y el Distrito de Medellín continuarán ejecutando las intervenciones que están a su cargo.

El gobernador Andrés Julián destacó que existen más de 16 túneles en los que se puede mantener el avance de los trabajos mientras se cumple el cronograma.

“En octubre del año entrante podamos estar transitando por esta maravillosa obra”, manifestó el mandatario departamental.

Una de las piezas claves para alcanzar esa meta será el Invías, que asumirá el seguimiento al cronograma de instalación de los equipos electromecánicos.

“Por instrucción de la Ministra de Transporte, el Instituto Nacional de Vías se pone al frente del cronograma de la instalación de los equipos electromecánicos de este proyecto”, indicó Juan Camilo Ostos, director de la entidad.

Una enorme infraestructura tecnológica

La puesta en funcionamiento de la vía no depende únicamente de terminar túneles y carreteras. El corredor necesita una completa infraestructura eléctrica, de comunicaciones, seguridad y atención de emergencias.

Entre los elementos que deberán quedar instalados se encuentran 22 subestaciones eléctricas, 40 kilómetros de fibra óptica, 390 dispositivos de comunicación y control, 18 kilómetros de tubería contra incendios, 182 hidrantes y 102 ventiladores para la renovación del aire y evacuación de humo.

También se instalarán 358 cámaras de monitoreo y seguridad, 310 equipos de señalización y control de tráfico y 538 dispositivos entre megáfonos y teléfonos de emergencia para la comunicación con los usuarios.

El Túnel del Toyo, por su parte, tiene una longitud de 9,7 kilómetros y contará con siete subestaciones eléctricas, 9,7 kilómetros de tubería contra incendios, 116 hidrantes, una estación de bombeo y 50 ventiladores entre el túnel principal y el de evacuación.

A esto se suman 231 cámaras, 130 equipos de señalización y monitoreo del tráfico y 347 dispositivos de comunicación y emergencia.

El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, destacó el compromiso de las entidades involucradas y aseguró que el objetivo es que los vehículos puedan comenzar a circular por el corredor en octubre del próximo año.

Así, el proyecto entra en una nueva etapa con un cronograma que apunta a septiembre u octubre de 2027 como la fecha para conectar por carretera al Valle de Aburrá con el mar, siempre que se cumplan los trabajos pendientes y la instalación de los sistemas necesarios para su operación.