
Dentro de las incógnitas más grandes que se ha presentado en la aviación, recordamos el vuelo MH370 de Malasya Airlines quien viajaba con 239 pasajeros a bordo, el cual despegó desde Kuala Lumpur y nunca logró llegar a su destino pactado, Pekín, China.
Si usted no recuerda varios de los hechos, lo ponemos en contexto…
El 8 de marzo de 2014 el radar militar de Malasya perdió contacto con el avión sobre el mar de Andamán, la búsqueda que involucró varios países se llevó aproximadamente durante tres años sin obtener algún indicio de esperanza.
Dentro de las primeras vías de investigación según lo manifestaron los medios de comunicación de la época, fue el sospechoso cargamento de 225 kilos de batería de litio que venía relacionado con dos personas sirias las cuales se identificaron con pasaportes falsos. Sin embargo, nunca se demostró que estuvieran conectados con actos terroristas, por el contrario, aquellos pasajeros eran inmigrantes que no tenían ninguna relación con entidades que planearan atentados.
Antes de que el vuelo de Malasya entrara al espacio aéreo vietnamita sobre el mar del sur de China, se reportó a la 1:19 a.m. la última comunicación de voz de la tripulación y a la 1:21 a. m. apagándose el transpondedor del avión, el vuelo quedó incomunicado con el control de tráfico aéreo.
La plataforma de Netflix acaba de estrenar una nueva docuserie llamada “MH370: El avión que desapareció”, esta explora la misteriosa historia del vuelo y lo relaciona con posibles actos que pudieron haber sido principales consecuencias de la desaparición, dentro de las referencias que se hacen del caso MH370, manifiestan que no es un asesinato en masa sin resolver sino un posiblemente un acto de guerra.




