Imagen cortesía Gobernación de Antioquia
Gobernación denuncia que 64 menores indígenas siguen sin clases en Mutatá
Un total de 64 niños y niñas del Centro Educativo Indígena Jaikerazabi en Mutatá, Antioquia, no tienen clases presenciales desde hace varios días por decisiones de las autoridades del resguardo. La Gobernación de Antioquia informó que 55 estudiantes solo reciben atención en los pasillos de la sede Chontadural Cañero y otros 9 permanecen en una vivienda particular de la zona conocida como El Silencio, sin acceso a salones adecuados ni condiciones básicas garantizadas.
La situación se agravó el 19 de marzo, cuando las autoridades indígenas impusieron la sanción ancestral del cepo a un padre de familia que habilitó un salón para los niños en Chontadural. Los casos afectan en su totalidad a miembros del Centro Educativo ubicado en área rural del municipio de Mutatá y han imposibilitado hasta ahora el desarrollo normal de las jornadas escolares para 64 estudiantes desde la mitad de marzo, en las localidades inscribiendo una denuncia fechada el 20 de marzo.
Según la Gobernación de Antioquia, actualmente no es posible el ingreso regular a los salones del plantel por restricciones adoptadas por el gobierno indígena. El comunicado oficial expresa que la vulneración de derechos implica un impacto directo en el derecho fundamental a la educación de niños en el resguardo. Hasta la última verificación este 25 de marzo, ni el departamento, ni el Ministerio de Educación han reportado avances en procedimientos de mediación o restablecimiento de clases para el grupo afectado.
El escollo surge por la coexistencia de prácticas ancestrales de gobierno indígena y disposiciones legales para educación pública. Según lo publicado hasta ahora por instancias oficiales, no existen actualizaciones tras el primer pronunciamiento del 20 de marzo, difundido por los portales tanto del gobierno departamental como del Ministerio.

