📸 Cortesía: Delcy Rodríguez / D. R.A.
Detención de Nicolás Maduro genera nueva presidencia interina en Venezuela
En Caracas, la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en una operación militar la madrugada del 3 de enero de 2026 llevó al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) a designar a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta interina para garantizar la continuidad del Estado. Más de cien familiares y oficiales acompañan la transición promovida en medio de una crisis política.
La acción militar, denominada “Resolución Absoluta”, se ejecutó por órdenes del gobierno de Estados Unidos y contó con más de 150 aeronaves y unidades especiales Delta Force. La operación se desarrolló en horas de la madrugada del 3 de enero en un complejo de Caracas, donde se detuvo en menos de cinco minutos a Maduro y su esposa. Posteriormente, ambos fueron trasladados a instalaciones militares estadounidenses y a una prisión federal en Nueva York, enfrentando cargos de narcoterrorismo, conspiración y asociación para tráfico de drogas, según reportó la CIA y el Departamento de Justicia de EE. UU.
El TSJ de Venezuela, que acata al chavismo, invocó el artículo 234 de la constitución para emitir la orden de asunción temporal a Delcy Rodríguez, quien permanecerá inicialmente hasta 90 días en el cargo, con posibilidad de una prórroga igual con aprobación legislativa. Rodríguez es abogada y fundadora del Movimiento Somos Venezuela junto a Maduro, y la jura oficial está prevista para el 5 de enero de 2026, coincidiendo con la instalación del nuevo periodo de la Asamblea Nacional. En este proceso permanecen aliados clave como el ministro de Defensa Vladimir Padrino López, garantizando el respaldo militar, y el ministro del Interior Diosdado Cabello.
La detención fue motivada por investigaciones estadounidenses que vinculan a Maduro con el Cartel de los Soles, uno de los grupos más peligrosos de narcotráfico. La medida contó con extensa planificación para evitar el daño colateral, bajo supervisión directa de funcionarios y líderes como el expresidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que EE. UU. supervisará a determinación esta transición política. Según declaraciones recientes, Washington confía en que la nueva administración pueda estabilizar Venezuela, en tanto descartan la participación de sectores opositores por falta de respaldo público.
Rodríguez calificó la operación como un “secuestro ilegal” e hizo un llamado público a la movilización por la defensa de la soberanía nacional, mientras obtenía la asesoría del Consejo de Defensa de la Nación. Por su parte, desde Washington se advirtió que cualquier error en el proceso tendría consecuencias severas para el gobierno interino radicado en Caracas.
Esta llamada transición tiene fuertes repercusiones internacionales y división en diversos sectores en Venezuela, aunque la estructura chavista mantiene control en cadena estatal y militar. El desenlace dependerá del manejo interno y de la estabilidad marcada por relaciones con el gobierno estadounidense en los próximos días.
Las autoridades locales mantienen permanente monitoreo sobre las condiciones de seguridad y gestión política, incentivando el llamado al diálogo para mitigar la tensión nacional que embarga actualmente la región.

