Líderes de grupos guerrilleros huyen de Venezuela tras caída de Maduro y ya están en Colombia
En los primeros días de enero de 2026, varios comandantes del ELN y disidencias de las FARC comenzaron a regresar a Colombia desde Venezuela luego de la intervención militar estadounidense que derrocó al presidente Nicolás Maduro. Estas entradas múltiples al país, que afectan zonas de frontera especialmente en Cúcuta, tienen en alerta a las autoridades colombianas.
El éxodo tiene su origen en la pérdida de áreas seguras que las guerrillas manejaban desde hace años en esa nación vecina, motivo por el cual decenas de mandos insurgentes como Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, líder de la Segunda Marquetalia, y Eliécer Chamorro, conocido como Antonio García, cruzaron hacia suelo colombiano. Otras figuras relevantes son Silvana Guerrero, quien ya abandonó Venezuela y busca reincorporarse al conflicto armado interno. Más vehículos y bloqueos en tránsito también han evidenciado dicho flujo hacia el territorio.
«Estamos reforzando el despliegue militar en la frontera para evitar que esta situación desate nueva violencia y garantizar la seguridad de las comunidades», dijo Carlos Herrera, comandante de las Fuerzas Armadas en la zona limítrofe. Añadió que la continuidad de estos movimientos dependerá del despliegue efectivo de las tropas, mecanismo que continúa en ampliación.
El contexto se deriva de una operación encabezada por Estados Unidos la primera semana de enero que retire a Maduro del poder; esta incluyó ataques pérdidas de infraestructura criminal especializada en tráfico de narcóticos. Esta ofensiva clausuró grandes santuarios donde estaban asentados estos grupos. Ante esta emergencia, entran en disputa intensificada las zonas de Catatumbo, Arauca, Vichada, Casanare y Boyacá. Allí, los grupos en disputa por ocupación y rutas ilegales han ocurrido enfrentamientos fatales y despoblamiento de familias.
A pesar de recientes mostrarse haciendo llamados a la cordura, debesustemas disponibilidad al diálogo entre el gobierno de Gustavo Petro y el Ejército de Liberación Nacional entra en crisis radical desde septiembre con atentados y quiebra de las negociaciones. Por su parte, los Estados Unidos, presente monitoreo constante, mantienen presión también desde el exterior.
La Gobernación recordó que la alerta permanente es prioridad y recomendó a la comunidad evitar acercamientos amplios cerca de las vías de conflicto y denunciar movimientos sospechosos. El foco sigue sobre las rutas de narcotráfico en la frontera, claves para entender la escalada y la respuesta gubernamental en este difícil panorama que apunta a estabilidad temporal pero movilización constante.


