La Defensoría del Pueblo alertó en las últimas horas sobre una grave crisis de salud en el Valle del Cauca, causada por una cartera vencida de más de 6 billones de pesos que ha afectado la prestación de servicios médicos en la región.
Según informó la entidad, esta deuda histórica ha dificultado la atención de miles de pacientes, especialmente en los municipios de Cali, Palmira y Buenaventura, donde la hacienda hospitalaria y los centros de salud enfrentan serias dificultades financieras. Solo en la red pública, se refleja un atraso en pagos superiores a los 4 billones de pesos, lo que impacta directamente la operación y suministro de medicamentos.
“El acumulado de cartera afecta el funcionamiento eficiente de los hospitales y centros asistenciales, poniendo en riesgo la calidad y continuidad de la atención,” afirmó Laura Méndez, coordinadora de la PSPS (Protección Social y Salud Pública) de la Defensoría del Pueblo. Además, subrayó la necesidad inmediata de adoptar medidas que permitan estabilizar el sistema.
Este panorama se origina en retrasos de los giros de recursos gubernamentales desde 2021, una factura que la pandemia y la demanda no satisfechas tensionaron aún más, según confirmó la entidad. De acuerdo con datos oficiales, la falta de liquidez ha forzado a centros hospitalarios a limitar consultas no urgentes y condicionar otros procedimientos por falta de insumos.
La Gobernación del Valle trabaja en la implementación de un plan de choque para mitigar la crisis mientras gestiona apoyo financiero adicional. Las autoridades hicieron un llamado a la comunidad a mantener la calma y a acudir únicamente a los servicios de urgencias disponibles. Se espera que el próximo Consejo Seccional de Salud confirme las decisiones para revertir la situación en los días siguientes.


