Imagen cortesía Policía Nacinal
Autoridades desmantelan en Medellín oficina de sicariato vinculada a rituales de brujería y homicidios transnacionales
En un operativo realizado este martes 17 de febrero en el barrio Robledo, comuna 7 de Medellín, la Policía Nacional capturó en flagrancia a nueve personas y desarticuló una presunta oficina dedicada al sicariato alineada con la estructura criminal “La Oficina”. Durante la intervención, ejecutada tras semanas de trabajo de inteligencia, se incautaron armas, municiones, dispositivos tecnológicos y elementos rituales.
La acción fue liderada por la Dirección de Investigación Criminal e Inteligencia con apoyo de la Unidad de Operaciones Especiales. La denuncia alertaba sobre un homicidio inminente contra una persona extranjera. El inmueble funcionaba como centro operativo para ejecutar asesinatos selectivos relacionados con disputas de narcotráfico y cobro de deudas bajo modalidad criminal, con tarifas estimadas entre 400.000 y 500.000 dólares por encargo. Se relaciona al grupo con recientes asesinatos de ciudadanos mexicanos, albaneses y canadienses en la zona metropolitana, entre ellos hechos en Provenza y avenida El Poblado.
“El alcance de la estructura criminal es transnacional. Se identifican posibles exportaciones de servicios ilegales a otras ciudades del mundo. En el inmueble se encontró un altar dedicado a la Santa Muerte que, según información preliminar, tenía la intención de proteger a los integrantes contra acciones de la justicia. También se detectaron conexiones internacionales”, señaló el alcalde Federico Gutiérrez.
Las indagaciones preliminares revelan que detrás de las prácticas realizadas dentro de la organización estaban rituales que involucraban sacrificios de animales, que servían para blindaje interno y además para estafas esotéricas a terceros que buscaban soluciones económicas o sentimentales.
Los capturados, entre ellos ocho hombres y una mujer de edades entre 21 y 39 años, quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación luego de que se les imputaran cargos por fabricación, tráfico y porte ilegal de armas. En paralelo avanzan auditorias balísticas y análisis forenses digitales para identificar su vinculación con homicidios recientes y redes criminales nacionales e internacionales.
La Alcaldía y la Policía Nacional insistieron en que este operativo desmanteló una red “premium” de sicariato que operaba con fines criminales extranjeros, destacando la cooperación interinstitucional para detener este flagelo. Se mantiene abierto el proceso investigativo para dar claridad sobre su responsabilidad en hechos recientes.

