Cortesía D.R.A
Extorsión con explosivos afecta abastecimiento de combustible en Ituango
En las últimas horas, el municipio de Ituango, norte de Antioquia, enfrenta una grave emergencia tras la suspensión de operaciones en la única estación de combustible del casco urbano. El cierre indefinido de la Serviteca Chapineros fue ocasionado por un ataque con explosivos lanzado desde un dron, atribuido por las autoridades a disidencias del Frente 18 de las FARC que intentaban extorsionar a los propietarios por una suma inicial de 15 millones de pesos y cuotas mensuales.
Según informó la Policía Nacional, los hechos se registraron tras reiteradas amenazas vía mensajes de texto y llamadas. Ante la negativa de los propietarios a pagar las exigencias, un explosivo landed en el predio, a escasos metros de las bombas de gasolina, en una acción de presión violenta. Adicionalmente, unidades especializadas hallaron un artefacto adicional y procedieron a su destrucción controlada; no se reportaron personas lesionadas.
La empresa a cargo emitió un comunicado confirmando el cierre del establecimiento «por directas amenazas y problemas de orden público», priorizando la integridad de los trabajadores y la comunidad. «Nos hemos visto en la penosa necesidad de suspender el servicio hasta nueva orden», expresaron voceros de Serviteca Chapineros sobre la situación.
Según información recabada, estarían involucrados miembros del Frente 18, junto a alias Yomer y alias Arley, estructuras bajo órdenes de alias Ramiro (o Rogelio Guerrero) y alias Johan, actualmente en confrontación con el Clan del Golfo y la Fuerza Pública. Las indagaciones continúan para identificar otros implicados y determinar si existen nuevas amenazas a establecimientos similares en la región.
Ante esta emergencia, el último consejo de seguridad realizado en Ituango fortaleció la coordinación interinstitucional con el Ejército, la Policía y la Gobernación. Por eso, se anunció la adquisición de cinco sistemas antidrones para hacer frente a estos ataques cuyo uso creciente inquieta a los habitantes y empresarios. Las autoridades no han avanzado en capturas asociadas mientras comerciantes advierten una notable alza en denuncias por extorsión en lo que va del año.

