Irán mantiene la mitad de sus lanzadores y armas estratégicas tras cinco semanas de ataques aliados
Evaluaciones de inteligencia de Estados Unidos determinaron que alrededor del 50% de los lanzadores de misiles de Irán permanecen operativos, junto con miles de drones de ataque unidireccional y una proporción relevante de misiles de crucero de defensa costera, más de cinco semanas después del inicio de los bombardeos conjuntos de Washington e Israel en territorio iraní. Estas conclusiones, reportadas el 2 de abril por medios estadounidenses, contradicen las estimaciones comunicadas oficialmente por el gobierno de EE.UU. sobre el impacto de las operaciones.
Desde el inicio de la guerra hace más de cinco semanas, el Comando Central del ejército estadounidense ha señalado que los bombardeos han afectado más de 12.300 objetivos enclavados en distintos puntos de Irán. Tanto la Marina de Guerra iraní como figuras líderes del régimen, incluyendo al Líder Supremo Ali Jamenei y al secretario del Consejo de Seguridad de la República Islámica, figuran entre los blancos eliminados según datos del Departamento de Defensa. Pese a los daños presupuestados, informes militares señalan que Irán preserva considerables capacidades de contraataque con lanzadores dispuestos en plataformas móviles y ocultos bajo tierra u otras estructuras dificultando su rastreo y destrucción total.
A la ofensiva aliada, Irán ha escalado con lanzamientos sonados de misiles balísticos y drones contra ubicaciones en Israel, aliados del Golfo y posiciones estadounidenses en la región. Además, el 3 de abril a mediodía (hora local de Colombia), se reportó el derribo de un jet estadounidense en territorio iraní. En paralelo, la Guardia Revolucionaria aseguró haber realizado o reivindicado impactos en infraestructuras informáticas extranjeras, si bien autoridades regionales, como la Oficina de Medios de Dubái, no admitieron daños directos.
En el ámbito geoestratégico, la inteligencia de EE.UU. evalúa que Irán estaría reteniendo no solo un contingente elevado de drones personales, sino también embarcaciones rápidas, naves pequeñas y equipos navales robotizados bajo control del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, utilizados para amenazar esta vez rutas clave como el Estrecho de Ormuz. El Pentágono, sin embargo, refutó varios de estos reportes, asegurando que el arsenal iraní ha sido severamente disminuido y que tanto su capacidad misilística como naval está al borde del colapso. El Departamento de Defensa comunicó que las operaciones continuarán hasta nuevo aviso.


