Manacillos de Yurumanguí, la Semana Santa que celebra la identidad negra del Pacífico colombiano
En Juntas de Yurumanguí, una comunidad situada en el tramo final del río Yurumanguí al sur del distrito de Buenaventura, la celebración de los Manacillos marca la Semana Santa. La festividad reúne a las familias afrodescendientes de la región que, combinando creencias ancestrales con fe católica, rememoran la pasión de Cristo a través de versos, cantos rituales y representaciones comunitarias.
La fiesta religiosa se desarrolla durante los días santos de Semana Santa, cuando la comunidad participa en ritos colectivos que mezclan oraciones y dramatizaciones. Las performances incluyen prácticas como el Matachindé, que incorpora música, danza y el lenguaje propio de la oralidad afrodescendiente. Los instrumentos musicales, en especial el tambor, acompañan los recorridos por la aldea, abriendo pasos entre casas y el monte, en una experiencia en la que niños, jóvenes y adultos refuerzan conexiones intergeneracionales.
Este evento tradicional es organizado de manera autónoma por la comunidad y cuenta con expresiones aprobadas de la espiritualidad y la costumbre colectiva, combinando saberes afrodiaspóricos y normas comunitarias. Las acciones colectivas desarrolladas durante la vigilia presuponen jerarquías concertadas, preparación logística previa y la memorización intensiva de oficios y cantos que la comunidad ha preservado a lo largo de generaciones.
El culto de los Manacillos consolida la memoria colectiva e identitaria en el contexto de disputas territoriales, ya que estos rituales permiten ratificar la permanencia de los pueblos negros en su territorio frente a dinámicas conflictivas actuales. Por su singularidad espiritual y cultural, los Manacillos de Yurumanguí han sido objeto de estudios etnográficos y audiovisuales, como el documental “Manacillo” dirigido por investigadores universitarios, convirtiéndose en símbolo regional de resistencia y permanencia.


