Colombia afronta elecciones de 2026 bajo el impacto del legado de la “paz total”
A cuatro años de la promesa presidencial de alcanzar la “paz total”, Colombia entra a la contienda electoral de 2026 desbordada por el resurgimiento de la violencia de grupos armados. Los candidatos a la presidencia están divididos sobre las medidas para enfrentar los recientes ataques, en medio del escenario político nacional marcado por la persistencia del conflicto.
El incremento de los ataques guerrilleros y la persistencia de los enfrentamientos en varios departamentos han llamado la atención durante este ciclo electoral. Si bien el padrón de contendientes electorales está aun abierto, los debates centrales giran en torno a si mantener negociaciones con los actores armados ilegales o transitar hacia una línea de mayor confrontación. El periodo de evaluación de la estrategia se ajusta a los comicios previstos para el año 2026 y abarca el territorio nacional.
Las autoridades nacionales informaron sobre la intensificación de operativos de seguridad y el despliegue de acciones conjuntas entre fuerzas públicas en respuesta a focos recurrentes de violencia en diversas regiones. El proceso electoral transcurre bajo el monitoreo de organismos supranacionales y entidades locales, sin un consenso sobre cambios inmediatos en la política hacia la paz.
Desde la campaña presidencial de hace cuatro años, la política de “paz total” configuró uno de los principales ejes del actual gobierno, aunque el recrudecimiento de los enfrentamientos ha determinado que la salida negociada esté hoy bajo análisis. Las repercusiones presionan el debate interno y modifican la agenda de los partidos en plena carrera presidencial.


