El reclutamiento de niños, niñas y adolescentes por parte de grupos armados vuelve a encender las alarmas en Colombia. Un reciente informe de Human Rights Watch advierte que al menos 1.500 menores han sido reclutados desde 2021, aunque la propia organización señala que las cifras disponibles no permiten conocer la totalidad de los casos.
El problema se concentra especialmente en zonas donde los grupos armados tienen mayor presencia. De acuerdo con el informe, más de la mitad de los casos documentados se concentran en el Cauca, mientras que los menores de comunidades indígenas representan cerca de la mitad de los casos registrados, pese a que los pueblos indígenas constituyen alrededor del 4 % de la población colombiana.
Pero las formas de reclutamiento también están cambiando. Human Rights Watch advierte que los grupos armados están utilizando redes sociales para atraer a niños y adolescentes, aprovechándose de condiciones como la pobreza, la falta de oportunidades educativas y la exclusión social.
Las ofertas pueden incluir dinero, poder o reconocimiento, mientras que los menores terminan realizando tareas que van desde labores de vigilancia y transporte hasta actividades relacionadas directamente con las operaciones de los grupos armados. Incluso se han documentado casos en los que los menores son utilizados para operar drones.
Otro dato que preocupa es la edad de las víctimas: más del 30 % de los casos documentados correspondían a menores entre los 10 y los 14 años. Human Rights Watch advierte que el reclutamiento de niños menores de 15 años puede constituir un crimen de guerra bajo el derecho internacional.
La Defensoría del Pueblo también ha advertido sobre este fenómeno. Solo durante 2024 registró 578 casos de reclutamiento, mientras que entre enero y junio de 2025 conoció 55 nuevos casos; 35 de ellos correspondieron a niños, niñas y adolescentes indígenas.
El informe plantea un desafío para el nuevo Gobierno: fortalecer la prevención en los territorios más vulnerables, proteger a los menores en riesgo y perseguir a quienes están detrás de estas redes de reclutamiento.
La alerta va más allá de las cifras, pues miles de niños y adolescentes están siendo alejados de sus familias, sus estudios y sus proyectos de vida para ser utilizados por estructuras armadas, incluso, las redes sociales ahora, esstán influyendo en gran parte en este fenómeno de reclutamiento que vive el país.





