El presidente Abelardo De La Espriella, ordenó reforzar inmediatamente la presencia de la Fuerza Pública en San Luis, Coello y Suárez ante indicios de que algunos de los incendios forestales que golpean al Tolima habrían sido provocados intencionalmente. El Gobierno investiga incluso si las conflagraciones podrían estar siendo utilizadas para distraer a las autoridades antes de ejecutar otras acciones criminales.
La emergencia por la sequía y los incendios forestales abrió ahora un frente de seguridad. De La Espriella aseguró que las autoridades han recibido reportes sobre posible utilización de acelerantes y denuncias de hombres en motocicleta que estarían iniciando deliberadamente algunos incendios en Suárez, Coello y San Luis. La hipótesis todavía está bajo investigación y, por tanto, no puede afirmarse que todos los incendios sean provocados.
Las denuncias también vienen desde el territorio. El alcalde de Coello aseguró que algunos focos vuelven a aparecer después de ser controlados, mientras autoridades departamentales investigan si existe un patrón relacionado con alteraciones de orden público. La gobernadora del Tolima también ha hablado de “indicios serios” de posibles manos criminales.
La orden presidencial es aumentar el pie de fuerza, proteger a los bomberos, identificar a quienes eventualmente estén provocando los incendios e impedir interferencias en las operaciones. Actualmente trabajan 205 bomberos, cerca de 20 unidades de apoyo y medios aéreos, según Presidencia.
La emergencia natural, por tanto, comienza a tener una segunda investigación: determinar cuánto del fuego corresponde a las condiciones extremas de sequía y cuánto, si se comprueba, tiene origen criminal.





