La red aeroportuaria afectada ha recuperado buena parte de su operación, pero no puede afirmarse todavía que todas las terminales estén funcionando exactamente como antes del terremoto. El caso más delicado continúa siendo el aeropuerto Matecaña de Pereira, que inicia una reapertura restringida mientras mantiene fuera de servicio buena parte de su terminal.
El 10 de agosto, Aerocivil reportó afectaciones en Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago, Buenaventura y Cali y suspendió preventivamente sus operaciones. Popayán también cerró ese día, pero por presencia de ceniza del volcán Puracé, un fenómeno independiente del terremoto.
Cali recuperó rápidamente su operación normal; Quibdó y Armenia retomaron sus vuelos comerciales, mientras Manizales y Buenaventura fueron habilitados inicialmente bajo condiciones operacionales especiales. El aeropuerto Santa Ana de Cartago también reporta oficialmente que se encuentra operativo.
El gran pendiente ha sido Matecaña, en Pereira, donde murieron tres personas y el edificio de pasajeros sufrió daños importantes. Aerocivil ya autorizó su reactivación y para este martes 25 se ha programado el regreso gradual de los vuelos, pero solo funcionará temporalmente el primer piso.
La terminal pasará de alrededor de 60 vuelos diarios antes del terremoto a unas 18-20 operaciones por día durante esta primera fase. Los pisos segundo y tercero continuarán cerrados mientras avanzan las reparaciones.





