Un nuevo golpe contra la minería ilegal y las economías criminales se dio en Antioquia, donde la Policía Nacional y el Ministerio de Defensa intervinieron once puntos de extracción minera presuntamente vinculados al Clan del Golfo. Las operaciones, desarrolladas en los municipios de Cáceres, Caucasia y Urrao, permitieron inutilizar maquinaria pesada valorada en aproximadamente 9.700 millones de pesos, afectando la capacidad financiera de estas organizaciones criminales.
Operaciones Atenas y Dorado VI contra minería ilegal
En los municipios de Cáceres y Caucasia, la operación denominada “Atenas” se enfocó en seis puntos de extracción minera sin título ni licencia ambiental. Allí, las autoridades inutilizaron 8 motores industriales, 116 motobombas, 32 clasificadoras y 8 dragas que tenían capacidad para extraer más de 8.235 gramos de oro mensuales. Según investigaciones, esta infraestructura estaba relacionada con la subestructura “Yeison Leudo Chaverra”, vinculada al Clan del Golfo.
Por su parte, en el municipio de Urrao, la operación “Dorado VI” intervino cinco puntos adicionales de minería ilegal. En este procedimiento fueron inutilizadas 16 excavadoras y 8 motores industriales con capacidad para producir cerca de 25.000 gramos de oro al mes. Esta maquinaria estaría asociada a la subestructura “Edwin Román Velásquez Valle”, que administra rentas derivadas de la extracción ilícita en esta zona.
Impacto económico y ambiental de las intervenciones
El Ministerio de Defensa informó que el valor total de la maquinaria intervenida asciende a cerca de 9.700 millones de pesos, lo que representa un duro golpe a las finanzas del Clan del Golfo en Antioquia. Estas acciones forman parte de una estrategia gubernamental para debilitar las economías ilícitas que financian a grupos armados organizados y reducir su control territorial.
Además del impacto económico, las autoridades alertaron sobre el daño ambiental causado por la minería ilegal. El uso de dragas, motobombas y excavadoras en ríos y zonas aledañas provoca la remoción de sedimentos, contaminación hídrica y degradación de suelos, afectando directamente a comunidades que dependen del agua para la agricultura, pesca y consumo humano.
Extorsión y control territorial vinculados a la minería ilegal
Según voceros policiales, estas operaciones también buscan desarticular los esquemas de extorsión relacionados con la minería ilegal, mediante los cuales grupos armados exigen pagos a mineros, transportadores y comerciantes para permitir sus actividades. Las rentas derivadas de estos cobros y la explotación directa del oro superan los cientos de miles de millones de pesos, constituyendo uno de los principales pilares financieros del Clan del Golfo.
La minería ilícita no solo fortalece económicamente a estos grupos, sino que también les permite adquirir armamento, reclutar miembros y perpetuar ciclos de violencia en las zonas rurales bajo su influencia.
Estas intervenciones en Antioquia se enmarcan en una ofensiva sostenida del Gobierno nacional para combatir las economías ilegales que sostienen a los grupos armados organizados. La estrategia combina acciones militares y policiales con procesos judiciales para identificar responsables financieros y propietarios de maquinaria ilícita, además de fortalecer los controles sobre la comercialización legal del oro.
Las autoridades han señalado que estas operaciones deben complementarse con alternativas económicas legales para las comunidades afectadas por la minería ilegal, como programas de formalización minera y proyectos sostenibles que eviten la rápida reocupación de los territorios por estructuras criminales.





