La Fiscalía General de la Nación judicializó a nueve militares activos y a un suboficial retirado del Ejército Nacional por su presunta participación en el desvío de recursos destinados a la alimentación de tropas en un batallón ubicado en Ocaña, Norte de Santander. Según la investigación, el dinero comprometido superaría los $100 millones y los hechos habrían ocurrido entre abril y octubre de 2024.
Presunta corrupción interna y desviación de recursos públicos
De acuerdo con la reconstrucción realizada por la Fiscalía, los procesados habrían aprovechado sus funciones para apropiarse de recursos reservados para el suministro de raciones alimentarias destinadas a los soldados del batallón. La hipótesis señala que estos dineros públicos estaban destinados a garantizar el abastecimiento alimenticio de la unidad militar, pero fueron desviados mediante maniobras internas relacionadas con la administración y el control.
El fiscal encargado de la Unidad de Administración Pública en Norte de Santander imputó a los nueve militares y al suboficial retirado por los delitos de peculado por apropiación y falsedad ideológica en documento público. Ninguno de los procesados aceptó los cargos, según los reportes oficiales.
Alteración de documentos y falsificación de soportes
La investigación también reveló que para encubrir el presunto desvío, los implicados habrían alterado documentos y planillas que certificaban la entrega de alimentos a seis pelotones. Estos registros no correspondían con las necesidades reales del batallón, e incluían víveres para escuadras que no estaban agregadas operacionalmente a la unidad.
Además, se detectó que algunos suministros estaban destinados a militares que se encontraban en novedades administrativas o en procesos de entrenamiento en Aguachica, Cesar, lo cual no coincidía con el inventario oficial del batallón. Esta manipulación documental es clave dentro del proceso judicial que sigue en curso.
Capturas y proceso judicial en varias regiones del país
Las capturas fueron ejecutadas por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) con apoyo de la Policía Nacional en diferentes municipios distribuidos en Bogotá, Norte de Santander, Santander, Cundinamarca, Boyacá, Antioquia y Nariño. Estas acciones forman parte del avance del proceso judicial que busca determinar las responsabilidades individuales en este caso de presunta corrupción militar.
El caso pone en evidencia las dificultades que enfrenta el Ejército Nacional para garantizar la transparencia en la administración de recursos públicos destinados a la alimentación de sus tropas, un aspecto fundamental para el bienestar y desempeño operativo del personal militar.
En resumen, esta judicialización por presunta corrupción interna refleja una compleja investigación sobre la posible apropiación indebida de dineros públicos y la falsificación de soportes documentales para ocultar irregularidades. El proceso continúa abierto bajo la supervisión del ente acusador, mientras se espera que las autoridades competentes establezcan las responsabilidades correspondientes.





