La Fiscalía General de la Nación judicializó a Leonel Enrique Llanos Paternina, conocido como alias Tony, señalado como presunto coordinador logístico del ataque sicarial ocurrido el pasado 11 de febrero en el sector de La Cabrera, en el norte de Bogotá. En este hecho fueron asesinados un empresario arrocero y su escolta. El sospechoso fue capturado en Villavicencio, Meta, durante un operativo conjunto con la Policía Nacional y enfrenta imputaciones por homicidio agravado y tráfico, porte o tenencia de armas de fuego.

Detalles de la captura y rol de alias Tony en el ataque

Según las investigaciones, Llanos Paternina habría desempeñado un papel clave en la fase previa al ataque, realizando tareas de seguimiento, vigilancia y coordinación logística en los alrededores del lugar donde se consumó el crimen. Se desplazaba en motocicleta por la zona para facilitar la ejecución del homicidio y la posterior huida del sicario. La captura se produjo en un sector popular de Villavicencio tras labores de seguimiento que permitieron ubicarlo como presunto conductor de la motocicleta utilizada para escapar del lugar del crimen.

Tras su aprehensión, alias Tony fue trasladado a Bogotá para ser presentado ante un juez de control de garantías, quien legalizó el procedimiento y avaló las actuaciones adelantadas por la Fiscalía y la Policía Judicial. En audiencia preliminar, la Fiscalía le imputó los delitos de homicidio agravado y tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.

Hipótesis sobre el ataque y avances en la investigación

Una línea central en la investigación es que el ataque habría estado dirigido contra otra persona, y que el empresario arrocero Gustavo Aponte habría sido víctima de un error en la identificación del blanco por parte de los sicarios. Esta hipótesis se basa en información recolectada por la Unidad de Vida de la Fiscalía y análisis de inteligencia policial que sugieren posibles cruces de órdenes criminales entre estructuras dedicadas a homicidios por encargo.

Las autoridades han enfatizado que esta hipótesis se mantiene con cautela y será objeto de prueba durante el juicio. En paralelo, se ha reconstruido otro episodio vinculado al mismo entramado criminal: el homicidio ocurrido el 30 de mayo en Tibiritá, Cundinamarca, donde fue asesinado un hombre que presuntamente facilitó la huida del sicario. Por este hecho fue judicializado Onori José Yabier Mendoza Viña, quien permanece privado de la libertad y enfrenta cargos por homicidio y hurto calificado, ambos agravados.

Estrategia contra el sicariato y seguridad en Bogotá

La Fiscalía ha destacado que el avance en este caso forma parte de una estrategia más amplia para combatir el homicidio selectivo y el sicariato en grandes ciudades, coordinándose estrechamente con la Policía Nacional. En el expediente se han incorporado registros de cámaras de seguridad, testimonios, informes de inteligencia y análisis de comunicaciones para establecer con precisión el rol de cada implicado y determinar si existen autores intelectuales detrás del asesinato.

Las autoridades han anunciado el fortalecimiento de dispositivos de vigilancia y control en áreas de alta afluencia, especialmente en sectores exclusivos del norte de Bogotá donde se presentaron los hechos. Además, han reforzado la coordinación entre cámaras privadas y sistemas institucionales para mejorar el monitoreo. Expertos señalan que el uso de motocicletas sigue siendo una modalidad recurrente para ataques sicariales debido a su maniobrabilidad y facilidad para evadir controles.

Actualmente, tanto Llanos Paternina como Mendoza Viña están bajo medida de aseguramiento mientras avanzan las diligencias judiciales. La Fiscalía mantiene abiertas las investigaciones y no descarta la vinculación de nuevos sospechosos si surgen pruebas adicionales. Las autoridades hacen un llamado a la ciudadanía para aportar información relevante que contribuya al esclarecimiento total de los hechos, recordando que aunque se han realizado capturas importantes, aún no se han dictado sentencias definitivas.