La Presidencia de la República salió a aclarar la polémica por la designación del padre Rodolfo Londoño de la Espriella como delegado del mandatario nacional ante varios Consejos Superiores Universitarios.

Desde el Gobierno aseguraron que el sacerdote no tiene ningún vínculo familiar ni parentesco con el presidente Abelardo de la Espriella y señalaron que la coincidencia en el apellido no implica una relación de consanguinidad o afinidad.

La Presidencia también precisó que la representación no es un cargo remunerado, por lo que Londoño de la Espriella no recibe salario, honorarios ni ningún tipo de pago por ejercer estas funciones.

Según el Gobierno, su designación responde a criterios de idoneidad, experiencia y vocación de servicio, y busca fortalecer el diálogo entre el Ejecutivo y las comunidades universitarias.

La aclaración se conoce después de que surgieran cuestionamientos en medios y redes sociales sobre un posible vínculo familiar entre el delegado presidencial y el jefe de Estado.