Después de casi 15 años de negociaciones intermitentes, Colombia y Japón acordaron dar un nuevo impulso al Acuerdo de Asociación Económica, EPA, mientras el Gobierno colombiano intenta atraer inversiones de compañías japonesas como Mazda, Toyota y Toshiba en sectores como industria automotriz, energía y tecnología.
El ministro de Comercio, Mauricio Gómez Amín, se reunió en Tokio con el canciller japonés Toshimitsu Motegi. Como resultado, ambos gobiernos instruyeron a sus equipos técnicos para continuar las conversaciones encaminadas a reactivar formalmente la negociación. El acuerdo busca mejorar las condiciones de acceso a mercados, promover inversión y facilitar transferencia de tecnología.
“Japón vuelve a mirar a Colombia y estamos listos para capitalizar esa confianza”, afirmó Gómez Amín. El ministro sostuvo además reuniones con representantes del Gobierno y del sector empresarial japonés y aseguró que Colombia quiere inversión que produzca localmente, transfiera tecnología, capacite trabajadores e integre proveedores nacionales.
Uno de los anuncios que más atención ha generado es el posible regreso de Mazda al ensamblaje nacional. El Gobierno asegura haber abierto conversaciones con la compañía y también invitó a Toyota a evaluar oportunidades en ensamble de vehículos híbridos y eléctricos, infraestructura de carga y desarrollo de proveedores colombianos.
De La Espriella afirmó: “Estamos trabajando para que Mazda pueda volver a ensamblar vehículos en Colombia y para que Toyota evalúe a nuestro país como destino de proyectos relacionados con vehículos eléctricos”. El mandatario agregó un mensaje dirigido a los inversionistas japoneses: “Aquí les vamos a dar todas las garantías”.
Sin embargo, conviene separar intención de inversión de inversión confirmada. Hasta ahora no existe anuncio de una nueva planta de Mazda, ni Toyota ha confirmado públicamente una operación de ensamblaje de eléctricos en Colombia. Son conversaciones que el Gobierno busca convertir en proyectos concretos.





