La Corte Suprema de Justicia confirmó la condena de 76 meses de prisión contra José Ignacio Mesa Betancur, exalcalde de Envigado y exsenador de la República, por el delito de concierto para delinquir agravado. La justicia concluyó que el dirigente político recibió apoyo de la organización criminal conocida como ‘La Oficina de Envigado’ para sus aspiraciones electorales y, a cambio, puso parte del poder político y burocrático a disposición de esa estructura ilegal.

La decisión fue adoptada por la Sala de Casación Penal al resolver la apelación presentada contra la sentencia de la Sala Especial de Primera Instancia. Con ello quedó confirmada la pena de 76 meses de prisión, equivalentes a seis años y cuatro meses, impuesta al exmandatario municipal.

Según estableció la Corte, los vínculos políticos no se limitaron a una sola elección. Mesa Betancur habría recibido respaldo de ‘La Oficina’ para llegar a la Alcaldía de Envigado en 1995 y posteriormente para sus campañas al Senado correspondientes a los periodos 1998-2002 y 2002-2006.

La organización no solo habría aportado dinero. De acuerdo con la sentencia, su dominio territorial permitió garantizarle al dirigente un importante caudal electoral. La Corte lo resumió de manera contundente al señalar que las pruebas demostraron que ‘La Oficina’ “aportó recursos económicos a las campañas políticas” de Mesa Betancur y respaldó electoralmente sus candidaturas.

¿Qué recibía ‘La Oficina’ a cambio?

La relación, según determinó la justicia, funcionaba en ambos sentidos. A cambio del apoyo electoral y económico, los jefes de la organización criminal obtuvieron poder burocrático dentro de la administración municipal de Envigado.

La Corte concluyó además que Mesa Betancur puso su condición de alcalde y posteriormente de senador al servicio de los intereses de la estructura. En la sentencia se describe una “amistad prolongada” entre el político y alias ‘Danielito’, señalado como uno de los jefes de ‘La Oficina’, vínculo que habría facilitado el apoyo a sus aspiraciones políticas.

Para sustentar esa conclusión, la Sala otorgó credibilidad a los testimonios de dos antiguos integrantes de estructuras criminales ampliamente conocidos en Antioquia: Juan Carlos Sierra Ramírez, alias ‘El Tuso’, y Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘Don Berna’. Ambos declararon sobre las relaciones existentes entre ‘La Oficina’ y el dirigente político.

La Corte reconstruyó el origen de ‘La Oficina’

La sentencia también hace un recorrido por el nacimiento de la organización. Según la reconstrucción judicial, ‘La Oficina’ surgió a partir de Los Pepes —Perseguidos por Pablo Escobar—, bajo la influencia de los hermanos Castaño Gil.

Tras la muerte de Pablo Escobar, Carlos Castaño habría impulsado la cooptación de combos y bandas juveniles en Antioquia. Con el tiempo, ‘La Oficina’ comenzó a regular actividades ilegales de estas estructuras, cobrar deudas vinculadas al narcotráfico y realizar operaciones contra grupos guerrilleros.

La expansión criminal también buscó penetrar la política. Y es justamente allí donde la Corte ubica a Mesa Betancur: concluyó que la organización financió dirigentes políticos para consolidar su influencia institucional y territorial, y que el exalcalde de Envigado fue uno de sus beneficiarios.

Hay incluso otro episodio particularmente llamativo dentro de la sentencia: la Corte menciona que Mesa Betancur habría participado, presentándose como víctima, en un secuestro simulado de congresistas organizado por las autodefensas, cuyo propósito habría sido presionar al Gobierno para conseguir un escenario de negociación de paz.

Con la decisión conocida este lunes 31 de agosto, la Sala de Casación Penal deja en firme la responsabilidad penal del exalcalde y exsenador por concierto para delinquir agravado.