La decisión de mantener sin aumentos los precios de referencia de la gasolina corriente y el ACPM durante septiembre no solamente evitará una nueva presión sobre los hogares: también podría dejarle un ahorro de $152.600 millones a la Nación.
La estimación fue revelada por el Ministerio de Minas y Energía, que explicó que el resultado dependerá de que se mantengan las actuales condiciones relacionadas con los precios de los biocombustibles y la tasa representativa del mercado.
El ahorro sería posible gracias a la actualización de los indicadores utilizados para calcular los precios de los combustibles. Según el Gobierno, durante la administración anterior no se realizaron esos ajustes entre mayo y agosto de 2026, situación que habría impedido ahorrar cerca de $58.000 millones.
La medida fue adoptada conjuntamente por los ministerios de Hacienda y Minas y Energía y mantendrá sin incrementos, durante septiembre, los precios de referencia definidos con la Comisión de Regulación de Energía y Gas.
Esto no significa que el galón tenga exactamente el mismo precio en todas las ciudades. El valor final que paga el consumidor puede variar entre municipios y estaciones debido a costos de transporte, impuestos territoriales y márgenes de distribución.
El Gobierno justificó la decisión como una forma de aliviar las finanzas de los hogares y contener los costos del transporte de alimentos, medicamentos y productos de primera necesidad, especialmente hacia las regiones afectadas por el terremoto del 10 de agosto.
La ministra de Minas y Energía, María Nohemi Arboleda, aseguró que el Ejecutivo vigilará la aplicación de la medida. “No basta con un anuncio, haremos seguimiento para que estos precios se cumplan”, afirmó.
Por ahora, los $152.600 millones corresponden a una proyección oficial y no a un ahorro asegurado. El resultado final dependerá del comportamiento del dólar, los biocombustibles y las demás variables utilizadas para definir los precios internos.





