El presidente Abelardo De La Espriella, ordenó una ofensiva contra las organizaciones armadas que operan en Norte de Santander, después del atentado con carro bomba que dejó una persona muerta y once heridas frente a la estación de Policía de Los Patios.
La decisión fue anunciada durante un consejo extraordinario de seguridad realizado en Cúcuta con la cúpula militar y policial. El mandatario aseguró que regresará al departamento dentro de 15 días para comprobar el cumplimiento de las instrucciones impartidas y revisar los primeros resultados.
“Vamos a liberar a este departamento de la violencia, por la razón o por la fuerza. Aquí voy a estar en 15 días revisando los avances”, afirmó De La Espriella. También advirtió que su Gobierno investigará cualquier posible relación entre funcionarios públicos y estructuras criminales.
Entre las decisiones conocidas están el fortalecimiento de las operaciones militares y policiales contra los grupos armados, la instalación de nuevas cámaras de seguridad en Los Patios y la reconstrucción de las viviendas y establecimientos comerciales afectados por la explosión.
La ofensiva se concentrará inicialmente en las estructuras que delinquen en el área metropolitana de Cúcuta. Las autoridades señalaron al frente urbano del ELN como principal sospechoso del atentado; sin embargo, las investigaciones continúan y ningún grupo se había atribuido públicamente el ataque.
“Aquí nadie se arredra ni se acobarda. Vamos a combatir y a liberar a cada departamento de la violencia”, declaró el presidente durante el consejo extraordinario de seguridad.
El carro bomba fue activado hacia las 11:20 de la noche del 31 de agosto en inmediaciones de la estación de Policía. La detonación causó la muerte de un civil y dejó once heridos, entre policías y habitantes del sector, además de daños en viviendas, comercios y vehículos.
El atentado ocurrió un mes después de otra explosión contra el comando de la Policía en Cúcuta, que dejó once uniformados lesionados y provocó la muerte de un perro antiexplosivos. Ese ataque fue atribuido por las autoridades al ELN.
La situación de seguridad en la frontera ya había sido advertida por la Defensoría del Pueblo. Por medio de la La Alerta Temprana 027 de 2024, en la cual se identifican riesgos para Cúcuta, Los Patios, Villa del Rosario y Puerto Santander por la presencia del ELN, el Clan del Golfo y bandas dedicadas al narcotráfico, la extorsión, la trata de personas y el tráfico de migrantes.





