La primera reunión presencial entre el presidente Abelardo de la Espriella y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llega rodeada de expectativas. Aunque la agenda incluye seguridad, comercio y reconstrucción, la pregunta central será una: ¿qué compromisos concretos dejará el encuentro?
La cita se realizará este martes en Barranquilla y, según la agenda oficial del Departamento de Estado, comenzará a las 2:00 de la tarde a puerta cerrada. Después se esperan actividades relacionadas con acuerdos sobre energía nuclear para usos civiles y minerales críticos.
Una de las principales expectativas está en la cooperación en seguridad. El Gobierno colombiano busca fortalecer su capacidad para combatir el narcotráfico y los grupos armados, especialmente después de los recientes ataques con drones y del aumento de las operaciones militares en diferentes regiones del país.
En ese punto habrá que observar si Estados Unidos anuncia nuevos recursos, tecnología, inteligencia o entrenamiento para la Fuerza Pública. También será determinante conocer qué condiciones acompañarían cualquier ampliación de la cooperación bilateral.
La reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del 10 de agosto será el segundo asunto clave. Washington ofreció inicialmente 26,5 millones de dólares, mientras las autoridades colombianas calculan que la recuperación podría costar cerca de 20 billones de pesos. La expectativa es saber si Rubio llegará con ayudas adicionales o con mecanismos para movilizar inversión internacional.
El comercio será otro escenario de negociación. El presidente De la Espriella ya había manifestado su preocupación por los aranceles que afectan a productos colombianos. La reunión permitirá establecer si existe disposición de Washington para revisarlos o si el asunto continuará pendiente.
También se esperan avances en minerales críticos y energía nuclear civil, dos sectores estratégicos para Estados Unidos. En este capítulo será necesario conocer qué aportará cada país, cuáles empresas podrían participar y qué beneficios obtendría Colombia de los eventuales acuerdos.
La visita representa un acercamiento evidente entre los gobiernos de De la Espriella y Donald Trump, después de las tensiones que marcaron parte de la relación durante la administración de Gustavo Petro. Sin embargo, la fotografía entre ambos funcionarios no será suficiente para medir el resultado.
El verdadero balance dependerá de las respuestas que deje la reunión: cuánto apoyo recibirá Colombia, qué compromisos asumirá, cuáles acuerdos serán firmados y en qué plazos comenzarán a ejecutarse.





