El presidente Abelardo de la Espriella presentó un paquete de ocho grandes proyectos con el que promete reconstruir y transformar al Chocó después del terremoto del 10 de agosto. La estrategia combina recursos públicos, inversión empresarial y beneficios especiales para atraer compañías al departamento.
El anuncio principal es un plan de infraestructura y conectividad por un billón de pesos. La mitad se financiaría mediante el mecanismo de obras por impuestos y los otros 500.000 millones provendrían de inversión empresarial, según informó el Gobierno.
El paquete incluye cinco corredores viales: Quibdó–Ánimas–Nóvita, San José del Palmar–El Cairo, Istmina–Puerto Meluk, la terminación de seis kilómetros de la vía hacia el Darién y la pavimentación de 10,8 kilómetros entre Tutunendo e Ichó. También contempla intervenciones en el aeropuerto de Bahía Solano.
El denominado “Plan Marshall” incorpora la construcción de un malecón gastronómico en Quibdó, sistemas de energía solar para comunidades del Pacífico, mejoras en la transmisión eléctrica y soluciones temporales para garantizar el funcionamiento de hospitales.
De la Espriella también ordenó estudiar la viabilidad de un canal interoceánico o un ferrocarril que comunique el Pacífico chocoano con el Urabá antioqueño. La iniciativa, planteada anteriormente por Gustavo Petro, todavía no tiene trazado definitivo, presupuesto ni cronograma de construcción.
En materia económica, el Gobierno propuso crear regímenes especiales para la minería y la inversión privada. La intención es formalizar a los mineros artesanales, transformar los minerales dentro del departamento y ofrecer estabilidad jurídica y tributaria a las empresas que se instalen allí.
A través de iNNpulsa, Bancolombia y Tecnoglass se destinarán 5.000 millones de pesos para apoyar a 1.000 emprendedores afectados por el terremoto. Cada negocio recibiría cinco millones de pesos y, según el anuncio oficial, el programa comenzará a funcionar durante los próximos días.
El sector privado también ofreció 100 becas para jóvenes, compras directas de productos chocoanos, comercialización de viche y programas de inclusión financiera. Nuquí y Bahía Solano, además, fueron seleccionados para una estrategia dirigida a fortalecer el turismo de naturaleza.
La gobernadora Nubia Carolina Córdoba celebró la llegada del capital privado y sostuvo que el Chocó fue observado como una posibilidad de inversión y no solamente como receptor de ayudas. Antes del encuentro había advertido que el departamento no podía ser reconstruido bajo las mismas condiciones de precariedad existentes antes del terremoto.
El seguimiento estará en manos de José Leonidas Tobón, quien dirigirá una gerencia especial para el Chocó dentro del Fondo Milagro. El plan ya tiene proyectos, responsables y algunas fuentes de financiación; su verdadera dimensión se conocerá cuando el Gobierno presente los cronogramas, contratos y recursos garantizados para convertir los anuncios en obras.





