El gerente del Hospital San Vicente de Paúl de Caldas, enfrenta un nuevo escenario de presión. A la investigación que adelanta la Procuraduría por presuntas irregularidades en contratos que superan los 2.044 millones de pesos, se suma ahora un plantón de trabajadores y ciudadanos que este 30 de septiembre llegaron hasta las instalaciones de la institución para exigir su renuncia.

La protesta pone nuevamente la administración del hospital en el ojo del huracán, en momentos en que también existen cuestionamientos por la situación financiera de la institución.

La Procuraduría abrió una investigación contra el gerente para establecer qué ocurrió con varios procesos contractuales. Uno de ellos corresponde a un contrato suscrito el primero de enero de 2025 con la Corporación Balboa por 444,7 millones de pesos. El organismo de control busca determinar si este negocio superó los límites establecidos por el propio manual de contratación del hospital y si requería autorización de la Junta Directiva.

Pero la cifra que más llama la atención está relacionada con otra contratación: más de 1.600 millones de pesos destinados a equipos biomédicos especializados.

De acuerdo con la información que originó la actuación de la Procuraduría, estos equipos no estarían funcionando porque la institución no tendría el personal necesario para operarlos.

Ahora el Ministerio Público deberá establecer cómo se adelantó el proceso, qué condiciones se contemplaron para ponerlos en funcionamiento y si se cumplieron las reglas de contratación.

Y los cuestionamientos no terminan ahí.

La Procuraduría también puso bajo revisión un posible conflicto de intereses relacionado con una presunta relación sentimental entre el gerente y la jefe de Talento Humano del hospital. Además, verifica posibles ausencias del servicio sin autorización y el supuesto uso para asuntos personales de un vehículo contratado por la institución.

A este panorama se suma la situación económica del Hospital San Vicente de Paúl. La institución ha enfrentado embargos y dificultades para atender sus obligaciones financieras, lo que ha aumentado la preocupación entre trabajadores y usuarios.

Ahora, la presión también está en la calle

Este miércoles, ciudadanos y personal del hospital realizaron un plantón en las afueras de la institución y pidieron públicamente la salida del gerente. La manifestación se convierte en una nueva señal del inconformismo que existe alrededor de la administración del centro asistencial.

La Procuraduría, por su parte, también abrió una indagación previa frente a otros funcionarios para establecer si tuvieron alguna responsabilidad en los hechos que están siendo revisados.

Por ahora, no existe una decisión que declare responsable disciplinariamente al gerente. Los hechos continúan bajo investigación y deberán ser probados dentro del proceso correspondiente.

Mientras tanto, la discusión sobre el futuro de la gerencia ya salió de los despachos de los organismos de control y llegó a las puertas del propio hospital: trabajadores y ciudadanos están pidiendo un cambio en la dirección de la institución.