El proyecto que busca conectar a San Antonio de Prado con el sistema de transporte masivo de Medellín dio un nuevo paso luego de que el Concejo aprobara vigencias futuras por cerca de $1,39 billones para garantizar la financiación de la obra.

A esto se suma el anuncio del alcalde Federico Gutiérrez sobre un crédito de US$300 millones con CAF, recursos que hacen parte de la estrategia de financiación de distintos proyectos de infraestructura de la ciudad. La aprobación y desembolso del crédito deberán surtir los trámites correspondientes.

La Administración Distrital tiene como meta que las obras del nuevo cable comiencen en 2027. El proyecto fue presentado como una de las principales apuestas para mejorar la conexión de San Antonio de Prado con el resto de Medellín.

Una obra de más de 5 kilómetros

El futuro Metrocable tendrá una extensión aproximada de 5 kilómetros y seis estaciones. De acuerdo con las proyecciones del Metro de Medellín, podría movilizar cerca de 30.000 pasajeros diarios y beneficiar a más de 210.000 habitantes del corregimiento y zonas cercanas.

La infraestructura contempla además 38 pilonas y un sistema completamente eléctrico.

La apuesta es reducir los tiempos de desplazamiento de los habitantes de San Antonio de Prado hacia otros sectores de Medellín y facilitar su conexión con el sistema integrado de transporte.

¿Cuándo comenzaría la construcción?

El cronograma anunciado por la Administración apunta a que las obras comiencen en 2027, mientras que el Metro de Medellín había contemplado previamente la contratación y adjudicación del proyecto durante ese mismo año.

Una vez comiencen los trabajos, la construcción está estimada en alrededor de 30 meses, por lo que la entrada en operación dependerá del avance del proceso contractual y de ejecución de la obra.

Un proyecto que busca cambiar la movilidad del corregimiento

San Antonio de Prado ha tenido durante años una alta dependencia del transporte terrestre para conectarse con Medellín. Con el nuevo cable, la Administración busca incorporar al corregimiento de manera más directa al sistema de transporte masivo.

El proyecto todavía debe avanzar en sus etapas contractuales, financieras y de ejecución, antes de

convertirse en una infraestructura en funcionamiento.