Países Bajos confirmó el primer caso conocido de terminación médica de la vida en un menor de doce años bajo su normativa vigente: un niño de casi dos años murió a finales de 2025 tras sufrir graves daños neurológicos, parálisis cerebral, discapacidad visual y epilepsia resistente al tratamiento. El procedimiento se realizó luego de que los médicos determinaran que el sufrimiento era insoportable, no tenía perspectivas razonables de mejoría y no podía aliviarse mediante otra alternativa médica razonable.
Un caso excepcional bajo revisión oficial
La información fue conocida públicamente en 2026, después de que el comité neerlandés encargado de revisar estos procedimientos evaluara la actuación del médico tratante. La identidad, el sexo y la familia del menor no fueron divulgados, con el fin de proteger la privacidad del niño y de sus allegados.
Según la evaluación oficial, el paciente tenía casi veinticuatro meses de edad. Había nacido aproximadamente a las 26 semanas de gestación y desarrolló secuelas neurológicas graves, entre ellas daño cerebral, parálisis cerebral, problemas severos de visión y crisis epilépticas que no respondían adecuadamente a los medicamentos.
El comité concluyó que las condiciones clínicas provocaban un sufrimiento visible e insoportable. También estableció que no existía una posibilidad razonable de recuperación y que las medidas disponibles, incluida la atención paliativa, no podían reducir el sufrimiento de manera suficiente.
Qué determinaron los médicos y el comité
La decisión no fue adoptada de manera automática ni correspondió exclusivamente a una autoridad estatal. En el proceso participaron los padres, el médico tratante y otros profesionales de la salud, quienes analizaron la situación clínica del menor antes de proceder.
De acuerdo con los reportes basados en la evaluación oficial, el facultativo consultó una segunda opinión médica y realizó deliberaciones sobre el estado del paciente. El comité consideró que estas actuaciones cumplieron con los criterios de diligencia exigidos por la normativa neerlandesa.
Tras la revisión, la Fiscalía decidió no iniciar acciones penales contra el médico. Esta determinación se basó en la conclusión de que el procedimiento había sido realizado conforme a los requisitos establecidos para los casos excepcionales de niños entre uno y doce años.
Qué dice la normativa de Países Bajos
Desde febrero de 2024, Países Bajos cuenta con un procedimiento específico para la terminación de la vida de niños de entre uno y doce años que padecen enfermedades graves o incurables. La norma contempla estos casos únicamente cuando el sufrimiento es insoportable, no existen perspectivas de mejoría y no hay una alternativa razonable para aliviarlo.
El marco legal no representa una autorización general para la eutanasia infantil. Cada caso debe ser evaluado individualmente por los médicos, con participación de los padres, consulta con otros profesionales y una revisión posterior a cargo de un comité especializado.
En términos jurídicos neerlandeses, además, existe una diferencia entre la eutanasia y la terminación de la vida por motivos médicos. La eutanasia suele requerir una solicitud del paciente, mientras que la segunda figura se aplica cuando el menor no tiene la capacidad de formular esa petición. Sin embargo, medios internacionales han utilizado de forma amplia el término eutanasia para referirse a este caso.
El caso ha generado atención internacional por tratarse del primer menor de doce años conocido públicamente que fue sometido a este procedimiento bajo la normativa ampliada. No obstante, los detalles divulgados son limitados y no incluyen información que permita identificar al niño o a su familia.
La revisión oficial determinó que el médico actuó con el debido cuidado, al considerar el sufrimiento del menor, la ausencia de posibilidades de recuperación y la falta de alternativas eficaces. Por eso, el caso no corresponde a una decisión automática, sino a una intervención médica excepcional, sometida a requisitos legales y a control posterior en Países Bajos.
Preguntas frecuentes
¿Qué ocurrió con el bebé de casi dos años en Países Bajos?
El menor murió a finales de 2025 mediante un procedimiento de terminación médica de la vida. Padecía graves daños neurológicos, parálisis cerebral, discapacidad visual y epilepsia resistente al tratamiento.
¿Por qué se autorizó la terminación médica de la vida del menor?
Los médicos determinaron que el sufrimiento era insoportable, no había perspectivas razonables de mejoría y ninguna alternativa médica podía aliviarlo suficientemente. La decisión contó con la participación de los padres, el médico tratante y otros profesionales de la salud.
¿Qué decidió la Fiscalía sobre el médico que realizó el procedimiento?
La Fiscalía de Países Bajos decidió no iniciar acciones penales contra el médico. El comité de revisión concluyó que actuó conforme a los requisitos legales y con el debido cuidado.





