Brasil vive este domingo una jornada electoral decisiva para definir quién ocupará la Presidencia durante los próximos años, en unos comicios marcados por la fuerte polarización entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

Cerca de 158,7 millones de brasileños estaban habilitados para votar en la primera vuelta de las elecciones generales de este domingo 4 de octubre. Además de presidente, los ciudadanos eligieron gobernadores, diputados federales, diputados estatales y parte del Senado.

La jornada transcurrió con normalidad y los centros de votación cerraron a las 5:00 de la tarde, hora de Brasilia. A partir de ese momento comenzó oficialmente la transmisión y totalización de los votos por parte de la Justicia Electoral.

Lula busca un cuarto mandato

Lula, de 80 años, busca regresar al Palacio de Planalto para un cuarto mandato no consecutivo. El líder del Partido de los Trabajadores llegó a esta elección defendiendo su gestión económica y sus programas sociales, mientras enfrenta cuestionamientos relacionados con el costo de vida, las finanzas públicas y el crecimiento de la economía.

Durante la campaña también puso énfasis en la soberanía de Brasil y en mantener una política exterior independiente, en un escenario regional marcado por el avance de sectores de derecha.

Flávio Bolsonaro busca recuperar el poder para la derecha

Al frente de la oposición aparece Flávio Bolsonaro, de 45 años, senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Su campaña busca mantener vigente el movimiento político de su padre y plantea como principales banderas la seguridad, el combate al crimen y un giro hacia posiciones conservadoras.

La elección también tiene una dimensión internacional. Flávio Bolsonaro es cercano al presidente estadounidense Donald Trump, mientras que Lula ha defendido una posición de mayor autonomía frente a Washington.

¿Habrá segunda vuelta?

Para ganar la Presidencia en primera vuelta, un candidato debe obtener más del 50 % de los votos válidos. Si ninguno alcanza ese porcentaje, los dos candidatos con mayor votación pasarán a una segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre.

Las encuestas previas mostraban una disputa cerrada entre Lula y Flávio Bolsonaro, por lo que la atención está puesta en la evolución de la votación a medida que avance el escrutinio.

Por ahora, no hay un resultado definitivo.

El Tribunal Superior Electoral actualiza la totalización conforme recibe y procesa los boletines de las urnas, por lo que será necesario esperar el avance de la apuración para conocer quién encabezará finalmente la primera vuelta.