Medellín comenzó a entregar los primeros resultados de Mi Río, Mis Quebradas, una estrategia que busca intervenir puntos críticos de las quebradas de la ciudad para reducir el riesgo de inundaciones y mejorar la seguridad de las comunidades.
Las primeras cuatro obras ya fueron terminadas y se encuentran en funcionamiento. Se trata de las intervenciones realizadas en las quebradas La Honda, La Aguadita, El Pelón y La Cabuyala, que hacen parte de un paquete de 26 obras hidráulicas previstas en diferentes sectores de Medellín.
El programa contempla una proyección de inversión de $663.000 millones, destinada a reducir riesgos asociados a las quebradas, mantener y mejorar la infraestructura hidráulica y proteger áreas naturales estratégicas.
¿Qué se hizo en cada quebrada?
En la quebrada La Honda, la intervención llegó al 100 % de ejecución e incluyó la construcción de 250 metros de canal y dos box culvert, estructuras que permiten conducir el agua por debajo de la superficie. Con estas obras se busca solucionar los desbordamientos que se presentaban en las carreras 48A y 49, entre las calles 70 y 71.
En La Aguadita se construyó un muro de 58 metros para contener el talud ubicado en inmediaciones de la Institución Educativa Normal Superior. También se levantó un puente peatonal de 12 metros de largo por tres metros de ancho, con el objetivo de garantizar un paso seguro para los estudiantes.
Por su parte, en El Pelón, en el sector de San José de Manzanillo, se construyeron 12 metros de canal y 98 metros de box culvert. La intervención busca solucionar una problemática de inundaciones que había afectado a los habitantes del sector y comprometido el funcionamiento de la cancha.
En La Cabuyala, finalmente, se construyeron 38 metros de box culvert para atender los desbordamientos de la quebrada sobre la vía principal que conduce hacia San Antonio de Prado.
La estrategia también contempla recuperación ambiental
Además de las obras para controlar el riesgo, la Alcaldía proyecta intervenciones de espacio público y recuperación ambiental asociadas a la estrategia Mi Río, Mis Quebradas – Corredores Azules.
Entre ellas se encuentran 15.000 metros cuadrados de intervención en la quebrada Altavista y otros 2.000 metros cuadrados en La Honda, mediante un convenio con el Área Metropolitana del Valle de Aburrá que es ejecutado por la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU).
La apuesta, según explicó la Secretaría de Medio Ambiente, es complementar las obras hidráulicas con soluciones naturales y convertir las quebradas en elementos importantes para la sostenibilidad y la adaptación de Medellín frente a los efectos del cambio climático.
Con las primeras cuatro obras terminadas, la ciudad avanza en el paquete de 26 intervenciones previstas dentro del programa, mientras continúa la ejecución de proyectos en otros sectores donde las quebradas representan puntos críticos para las comunidades.




