En Colombia, durante octubre y noviembre, se han presentado tormentas eléctricas de corta duración y alta intensidad, con rayos, truenos y lluvias fuertes en sectores de las regiones Andina, Caribe y Pacífica. El Ideam explicó que este comportamiento obedece a la combinación de la segunda temporada lluviosa del año, el calentamiento de la superficie, el ingreso de humedad y el tránsito de ondas tropicales. Estas condiciones pueden generar tormentas muy intensas incluso cuando el acumulado general de lluvias está por debajo de lo normal y también permiten escuchar truenos sin que necesariamente llueva en el lugar específico donde se encuentra el observador.

Calor, humedad y nubes de gran altura

Durante las horas de mayor calentamiento, el aire cercano a la superficie asciende. Cuando encuentra aire más frío en niveles superiores, la atmósfera se vuelve inestable y aumenta la posibilidad de que se formen nubes de gran desarrollo vertical, conocidas como cumulonimbos.

El proceso puede intensificarse cuando una masa húmeda ingresa a una zona que previamente estuvo calurosa y relativamente seca. El contraste favorece un ascenso rápido del aire y el crecimiento de nubes capaces de producir lluvias fuertes, granizo, vendavales y actividad eléctrica en periodos muy cortos.

Carolina Rueda, subdirectora de Meteorología del Ideam, explicó que una jornada calurosa seguida por el ingreso de humedad produjo una tormenta de alta intensidad y corta duración en Bogotá. Este tipo de comportamiento es posible en la región Andina, donde el relieve y las condiciones locales pueden concentrar las precipitaciones en áreas específicas.

¿Por qué se producen tantos rayos y truenos?

Dentro de las nubes de tormenta se presentan fuertes corrientes ascendentes y descendentes que movilizan gotas de agua, cristales de hielo y partículas de granizo. Las colisiones y la fricción separan las cargas eléctricas en el interior de la nube. Cuando la diferencia de carga es suficientemente grande, ocurre una descarga que puede darse dentro de la misma nube, entre nubes o entre la nube y el suelo.

El trueno es el sonido que produce la expansión súbita del aire calentado por el rayo. Por eso, una tormenta puede generar estruendos muy fuertes aunque la lluvia sea breve, caiga en otra zona o se evapore antes de llegar al suelo.

El Ideam reportó que, durante una tormenta registrada en Bogotá el cinco de octubre, el satélite GOES-19 detectó 258 descargas eléctricas dentro del Distrito Capital durante la tarde. En la Sabana se registraron 1.973 descargas, según reportes difundidos con base en información del instituto. Estas cifras corresponden a un episodio particular y no significan que la misma intensidad vaya a repetirse en todo el país.

¿Cómo puede haber truenos sin lluvia?

Un rayo puede producirse dentro de una nube o entre nubes, mientras que la precipitación puede evaporarse antes de llegar a la superficie o caer a varios kilómetros de distancia. Este fenómeno se conoce como virga y es más probable cuando el aire cercano al suelo está seco.

Por esa razón, los habitantes de una zona pueden observar relámpagos o escuchar truenos sin registrar lluvia en su ubicación. La presencia de actividad eléctrica tampoco implica que toda la ciudad o región esté bajo una tormenta uniforme: estos sistemas suelen ser sectorizados y cambiar rápidamente de intensidad y distribución.

El comportamiento no contradice necesariamente la llegada o consolidación de condiciones asociadas al fenómeno de El Niño. El Ideam ha aclarado que El Niño no elimina las lluvias, sino que puede reducir sus acumulados y aumentar la variabilidad del tiempo. Así, pueden coexistir una temporada más seca en términos generales y episodios puntuales de lluvia intensa y tormentas eléctricas.

El pronóstico del instituto contempla que las lluvias y la actividad eléctrica continúen de manera sectorizada, con posibles tormentas dispersas en zonas de las regiones Andina, Caribe y Pacífica. La subdirectora de Meteorología también advirtió que hasta noviembre pueden presentarse precipitaciones de corta duración pero alta intensidad, acompañadas de granizadas y descargas eléctricas, especialmente en sectores de la región Andina.

Durante una tormenta, las autoridades recomiendan permanecer bajo techo, alejarse de árboles, terrazas, estructuras metálicas, zonas abiertas y cuerpos de agua. También aconsejan desconectar los equipos electrónicos cuando sea posible y buscar lugares seguros mientras haya actividad eléctrica. La recomendación es mantener la precaución, aunque el episodio parezca breve, porque las descargas y los vientos fuertes pueden presentarse de manera repentina.