La muerte de Daria Shipilova, una técnica de laboratorio del Instituto de Investigación contra la Peste de Siberia y el Lejano Oriente, en Irkutsk, Rusia, provocó a comienzos de octubre una investigación sanitaria y la vigilancia de un grupo cercano a dos centenares de contactos tras una neumonía grave de causa desconocida. El caso generó preocupación por la posibilidad de peste neumónica, debido a la actividad del instituto, pero Rospotrebnadzor y la Organización Mundial de la Salud (OMS) no han confirmado que la mujer tuviera esa enfermedad ni que el patógeno se hubiera transmitido a otras personas.
Qué se sabe de la muerte en Irkutsk
Shipilova trabajaba como técnica de laboratorio en un organismo especializado en el estudio y control de la peste en Siberia y el Lejano Oriente. Según reportes de medios rusos, desarrolló una neumonía grave y murió a comienzos de octubre. La información disponible no establece públicamente si la infección se originó en el instituto, durante una actividad laboral o en otro lugar.
La muerte llamó la atención por el tipo de institución en la que trabajaba. Un dirigente regional sugirió inicialmente que la mujer podía haber fallecido por peste, pero esa afirmación no fue respaldada posteriormente por una confirmación diagnóstica de las autoridades sanitarias rusas. Por eso, el episodio continúa siendo tratado oficialmente como una investigación por una neumonía de etiología desconocida.
Rospotrebnadzor informó que los análisis ampliados realizados a muestras de la paciente no detectaron microorganismos relacionados con su actividad profesional. El organismo también aseguró que no se habían registrado incidentes vinculados con microorganismos patógenos dentro del instituto.
Contactos bajo vigilancia y resultados de las pruebas
Las autoridades pusieron bajo observación médica a las personas que tuvieron contacto con la trabajadora y adoptaron medidas de aislamiento preventivo en centros sanitarios y en el entorno del instituto. Las informaciones difundidas por distintos medios no coinciden en el número exacto, por lo que el grupo debe describirse como cercano a dos centenares, sin atribuirle una cifra única que no haya sido confirmada por una fuente oficial específica.
La OMS indicó que, de acuerdo con la información comunicada por Rusia, no se había registrado ningún caso de peste en Irkutsk. La organización señaló que todavía estaba pendiente determinar qué agente causó la neumonía que provocó la muerte de la trabajadora y que la vigilancia continuaba mientras avanzaban los análisis.
¿Puede convertirse en una pandemia?
La preocupación se relaciona con las características de la peste neumónica, una forma de la enfermedad que puede transmitirse entre personas mediante gotículas respiratorias. Esta vía de contagio es distinta de la peste bubónica, que suele asociarse con la picadura de pulgas infectadas. Sin embargo, la posibilidad teórica de transmisión no significa que exista un brote activo.
En este caso, no se ha confirmado que Shipilova tuviera peste neumónica y tampoco se han identificado casos de esa enfermedad entre sus contactos. Además, no está establecido que la neumonía haya sido causada por un microorganismo relacionado con el trabajo de la fallecida. La evaluación del riesgo para la población general dependerá de identificar el agente responsable y de establecer si existe transmisión sostenida, dos elementos que no han sido confirmados en Rusia.
La OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomiendan vigilar a los contactos estrechos de un caso confirmado de peste neumónica y, según la valoración clínica, suministrar antibióticos preventivos. Estas medidas corresponden a escenarios confirmados o altamente sospechosos y no prueban por sí mismas que haya peste en Irkutsk.




