El senador Iván Cepeda exigió este sábado 17 de octubre de 2026, hora de Colombia, al presidente Abelardo de la Espriella restituir las piezas retiradas del Museo Nacional de Colombia, en Bogotá, en medio de una controversia por posibles actos de censura y por el manejo institucional de la memoria histórica del país.
La disputa comenzó el jueves 15 de octubre, después de que fueran desmontadas más de 30 fotografías, afiches y objetos de al menos tres salas del museo. Las piezas abordaban temas como las luchas feministas y de la población LGBTIQ+, la violencia política, la Unión Patriótica, el proceso de paz de 2016 y otros episodios de la historia reciente de Colombia.
Entre los elementos retirados se encontraban afiches de las campañas presidenciales de Carlos Pizarro Leongómez y Bernardo Jaramillo Ossa, ambos asesinados en 1990. También fueron removidas referencias a antiguos integrantes de grupos armados y a procesos políticos vinculados con la búsqueda de la paz.
La medida se produjo luego de que De la Espriella ordenara a la ministra de Cultura, Paola Holguín, retirar de espacios públicos imágenes y referencias relacionadas con Pizarro y otros exintegrantes del M-19. El mandatario calificó esos contenidos como una posible “apología del terrorismo” y anunció una “contrarrevolución cultural”, tras cuestionamientos del concejal de Bogotá Andrés Barrios sobre la forma en que el museo presentaba la trayectoria del excomandante guerrillero.
Holguín defendió la decisión y sostuvo que el Museo Nacional no debe convertirse en un espacio de “adoctrinamiento político” ni difundir una visión sesgada de la historia. Sin embargo, hasta este sábado la institución no había divulgado un inventario oficial completo de las piezas desmontadas ni explicado públicamente los criterios técnicos utilizados para retirarlas.
Cepeda afirmó que la decisión trasciende un cambio museográfico y representa un intento de imponer qué debe recordar y olvidar la sociedad. El senador pidió devolver los objetos a las salas y aseguró que su retiro desconoce la memoria de las víctimas, los procesos de paz y el carácter plural de la Constitución de 1991.
Hasta el 17 de octubre, hora colombiana, no se había confirmado oficialmente si las piezas serían restituidas.




