La Comisión Primera del Concejo de Medellín aprobó por unanimidad, con siete votos a favor, la revisión de mediano plazo del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), una reforma que contempla modificaciones a cerca del 78 % del articulado vigente desde 2014. La decisión se tomó el lunes 19 de octubre, después de una jornada de discusión que se extendió por más de ocho horas.

El proyecto de acuerdo 104 de 2026 pasará a la plenaria del Concejo, donde los 21 concejales deberán votar el texto en su segundo y último debate. La sesión definitiva está prevista para el 4 de noviembre de 2026.

La actualización es uno de los proyectos urbanísticos más importantes para Medellín, pues definirá las reglas que orientarán la construcción de vivienda, los usos del suelo, la protección ambiental, la renovación urbana y el desarrollo de actividades económicas durante los próximos años.

¿Qué significa modificar el 78 % del POT?

El Plan de Ordenamiento Territorial establece cómo se organiza y transforma una ciudad. Determina dónde se puede construir, qué zonas deben protegerse, cómo se distribuyen las actividades económicas y qué condiciones deben cumplir los proyectos urbanísticos.

La revisión de mediano plazo busca actualizar las normas adoptadas en 2014 frente a las necesidades actuales de Medellín. El proceso contempla la revisión de cerca de 436 artículos, mientras que otros componentes estructurales del modelo territorial mantendrán sus disposiciones actuales.

Entre los principales ejes de la propuesta están la gestión del riesgo, la consolidación de una ciudad compacta, el mejoramiento del espacio público, la adaptación a la vocación de distrito de ciencia, tecnología e innovación y la renovación urbana.

La aprobación en primer debate significa que la comisión respaldó el proyecto para que continúe su trámite, pero no implica que las nuevas normas ya estén vigentes.

Vivienda nueva y renovación urbana, entre los puntos centrales

Uno de los argumentos de la Alcaldía para impulsar la revisión es facilitar el desarrollo de nueva vivienda y ampliar la oferta inmobiliaria. El alcalde Federico Gutiérrez ha sostenido que las restricciones del POT de 2014 limitaron la construcción y contribuyeron a las dificultades actuales de acceso a vivienda en Medellín.

La propuesta contempla nuevas herramientas para la renovación del suelo y plantea tres modalidades: redesarrollo, reactivación y revitalización. La administración distrital presenta estas figuras como instrumentos para impulsar proyectos en sectores estratégicos y aprovechar mejor el suelo urbano.

Sin embargo, algunos urbanistas han expresado inquietudes sobre los mecanismos previstos para desarrollar determinados terrenos, especialmente frente al posible uso de proyectos lote a lote en lugares donde tradicionalmente se ha recurrido a planes parciales.

La discusión de fondo es cómo aumentar la construcción y facilitar nuevos proyectos sin debilitar la planificación integral, la provisión de espacio público ni las obligaciones urbanísticas de los constructores.

Vivienda turística: nuevas reglas para las rentas cortas

Otro de los temas que ha generado controversia es la regulación de las viviendas turísticas y los alojamientos de renta corta, incluidos los que se ofrecen mediante plataformas digitales.

La Alcaldía propone concentrar esta actividad en zonas específicas de alta mixtura y en sectores con vocación para determinados usos, incluidos algunos entornos cercanos al sistema de transporte masivo. El objetivo anunciado es ordenar el turismo, proteger el uso residencial de los barrios y reducir los conflictos relacionados con la convivencia.

El debate enfrenta preocupaciones distintas. Por un lado, la administración sostiene que se deben proteger las zonas residenciales y establecer condiciones claras para el alojamiento turístico. Por otro, actores vinculados a las rentas cortas han advertido sobre los posibles efectos de las restricciones en la actividad económica.

La reforma no significa que todas las viviendas turísticas queden prohibidas en Medellín. El alcance dependerá de las zonas autorizadas, las condiciones de uso y las disposiciones que finalmente sean aprobadas.

Gestión del riesgo y protección ambiental

La actualización también incorpora medidas para mejorar la gestión del riesgo y prevenir desastres. Entre sus objetivos está evitar la expansión urbana en zonas susceptibles a deslizamientos, inundaciones y otras amenazas naturales.

Este componente es relevante para una ciudad con una geografía compleja y sectores expuestos a riesgos asociados con las pendientes, las lluvias y la ocupación del territorio.

En materia de espacio público, el proyecto busca incorporar principios como las Soluciones Basadas en la Naturaleza y los sistemas urbanos de drenaje sostenible. Estas herramientas pueden contribuir a manejar las aguas lluvias, mejorar las condiciones ambientales y fortalecer la adaptación de la ciudad frente a eventos climáticos.

La discusión legislativa deberá definir el alcance de las disposiciones y la forma en que se aplicarán en los diferentes sectores de Medellín.

Medellín busca impulsar su distrito de ciencia, tecnología e innovación

Otro eje de la revisión consiste en adaptar las normas urbanísticas a la vocación de Medellín como Distrito de Ciencia, Tecnología e Innovación.

La Alcaldía ha identificado sectores como Perpetuo Socorro, Prado, San Ignacio, FuturMed y los alrededores de las universidades EAFIT y UPB como zonas relacionadas con actividades existentes o potenciales de innovación y desarrollo tecnológico.

La intención es que la regulación del suelo permita articular actividades empresariales, académicas, tecnológicas y urbanas, con condiciones apropiadas para la inversión y el desarrollo de nuevas iniciativas.

El reto será compatibilizar estas apuestas con la vivienda, la movilidad, los servicios públicos y la calidad de vida de quienes habitan los sectores involucrados.

¿Qué pasó en el primer debate y qué sigue?

La Comisión Primera aprobó el proyecto de acuerdo 104 de 2026 por unanimidad, con siete votos positivos, tras analizar la propuesta y las modificaciones planteadas durante su discusión. El trámite incluyó más de 100 ajustes y la revisión de propuestas presentadas por los concejales.

El siguiente paso será la plenaria, donde participarán los 21 concejales. La fecha prevista para el segundo debate es el 4 de noviembre de 2026.

En esa instancia se definirá si el proyecto recibe la aprobación definitiva del Concejo o si requiere nuevos ajustes dentro del trámite correspondiente. Hasta entonces, las disposiciones propuestas no deben presentarse como cambios ya vigentes en la ciudad.

En conclusión, el Concejo de Medellín aprobó en primer debate la revisión del POT que contempla cambios a cerca del 78 % de su articulado, pero la reforma aún no está aprobada definitivamente. La Comisión Primera dio luz verde al proyecto con siete votos a favor y el siguiente paso será la plenaria, prevista para el 4 de noviembre de 2026, cuando los 21 concejales deberán decidir sobre las nuevas reglas de vivienda, turismo, renovación urbana, espacio público y ordenamiento territorial.

Preguntas frecuentes

¿Qué porcentaje del POT de Medellín se busca modificar?

La revisión de mediano plazo contempla cambios a cerca del 78 % del articulado del POT adoptado en 2014, con aproximadamente 436 artículos sometidos a revisión.

¿Cuándo se votará definitivamente la reforma del POT?

El segundo y último debate está previsto para el 4 de noviembre de 2026, en la plenaria del Concejo de Medellín.

¿La aprobación en primer debate significa que las nuevas reglas ya están vigentes?

No. La Comisión Primera aprobó el proyecto para que continúe su trámite, pero todavía falta la votación definitiva en plenaria. Por tanto, las modificaciones propuestas no deben considerarse vigentes hasta que se complete el procedimiento correspondiente.