El fortalecimiento del fenómeno de El Niño amenaza la producción de leche en Colombia y podría generar nuevas presiones sobre los precios que pagan los consumidores. La disminución de las lluvias afecta la disponibilidad de agua y pastos para el ganado, mientras el sector lácteo ya enfrenta mayores costos de compra, una leve reducción del acopio formal y una moderación en el crecimiento de las ventas.

El panorama preocupa a productores, empresas procesadoras y hogares, debido a que la leche y sus derivados son alimentos de consumo habitual. Si la sequía se prolonga y disminuye la producción en las regiones ganaderas, la cadena podría enfrentar dificultades para mantener el abastecimiento y contener los precios.

El IDEAM confirmó en octubre de 2026 la consolidación del fenómeno de El Niño y advirtió que sus efectos pueden variar según la región. En este contexto, la disponibilidad de agua, la alimentación del ganado y la capacidad de los productores para adaptarse a las condiciones climáticas serán determinantes para la evolución de la oferta de leche.

La sequía amenaza la producción ganadera

La reducción de las lluvias puede afectar directamente la actividad lechera. Cuando escasea el agua y disminuye el crecimiento de los pastos, los ganaderos deben buscar alternativas para alimentar y mantener al ganado, lo que puede elevar sus costos de operación.

La encuesta de la Asociación Nacional de Productores de Leche (Analac), citada en los reportes sobre el sector, muestra la magnitud de los riesgos registrados durante episodios anteriores de El Niño o sequía. El 87 % de los productores consultados reportó disminuciones en la producción de leche; el 85 % señaló reducciones en la disponibilidad de agua y el 83 % indicó afectaciones en el forraje.

Además, el 77 % manifestó haber experimentado caídas de entre el 10 % y más del 30 % en su producción durante esos periodos. Estas cifras corresponden a experiencias previas reportadas por los productores y no representan, por sí solas, una medición de la caída nacional actual.

Las dificultades ya se reflejan en algunas zonas. En septiembre, asociaciones ganaderas de Boyacá reportaron reducciones significativas de la producción lechera y solicitaron medidas para enfrentar el aumento de los costos y la escasez de alimento para los animales.

El agua y los pastos, entre las principales preocupaciones

La encuesta de Analac también identificó dificultades para garantizar el acceso al agua durante las temporadas secas. Solo el 20 % de los productores consultados afirmó disponer de una fuente permanente durante todo el año.

Otro 40 % indicó que el suministro disminuía durante la época seca, aunque seguía disponible; el 24 % reportó reducciones considerables y el 16 % señaló que sus fuentes de agua se habían secado completamente durante sequías anteriores.

Ante un periodo seco prolongado, las principales necesidades identificadas por los productores incluyen alimentación suplementaria para el ganado, producción y conservación de forrajes, y almacenamiento y acceso al agua.

Estas medidas requieren planeación e inversión, especialmente en las fincas con menor capacidad para almacenar agua o producir alimento durante los meses de escasez. La preparación anticipada puede ayudar a reducir las pérdidas y evitar que las dificultades de una explotación se conviertan en una presión adicional sobre el abastecimiento regional.

El precio pagado al productor ya registra un aumento

A las dificultades climáticas se suma el comportamiento del precio de la leche cruda. Según las cifras citadas por El Colombiano, el precio nacional al productor, con bonificación voluntaria, promedió $2.035 por litro en 2025. Entre enero y junio de 2026 llegó a $2.125 por litro, un incremento anual del 6,9 %.

En el mismo periodo, el acopio formal de leche cruda alcanzó 1.724 millones de litros, una disminución del 0,5 % frente al primer semestre de 2025. Aunque la variación es moderada, evidencia que la recolección formal no creció durante esos meses.

Si la sequía reduce la producción en determinadas zonas, las empresas podrían tener que competir más por la leche disponible o recogerla desde lugares más distantes, lo que aumentaría los costos logísticos. El efecto dependerá de la intensidad de las afectaciones, la distribución regional de la oferta y la capacidad de las compañías para reorganizar sus compras.

Para los ganaderos, un precio más alto por litro puede ayudar a compensar algunos gastos, pero no garantiza una mejora de sus ingresos si al mismo tiempo cae la productividad o aumenta el costo de alimentar y mantener los animales.

La leche y sus derivados también presionan el bolsillo

El aumento de los precios al consumidor constituye otra señal de alerta. Entre enero y junio de 2026, el índice de precios al consumidor registró incrementos de 7,5 % para la leche, 8,1 % para los derivados lácteos, 7,7 % para los quesos y 9,1 % para la mantequilla, según los datos citados en el informe sectorial.

Estas variaciones se presentan en un momento en que el crecimiento de las ventas de la industria se ha moderado. Después de aumentar un 7,4 % en términos reales durante 2025, las ventas del sector lácteo avanzaron apenas un 1,4 % en el acumulado a junio de 2026, aunque en ese mes registraron un crecimiento anual del 4,4 %.

Cuando los alimentos suben de precio, algunos hogares ajustan sus compras, cambian de marca o reducen las cantidades que llevan a casa. Esto puede dificultar que las empresas trasladen todos sus costos al consumidor sin afectar sus ventas.

El reto para la industria será mantener el abastecimiento y la competitividad sin deteriorar sus márgenes, en medio de una combinación de costos crecientes, demanda moderada y riesgos climáticos.

Productores buscan alternativas para enfrentar El Niño

Analac ha señalado que las respuestas deben adaptarse a las condiciones de cada finca, su disponibilidad de agua y su nivel de tecnificación. Entre las alternativas están mejorar el almacenamiento de agua, conservar forrajes para los periodos secos y planificar la suplementación alimentaria del ganado.

La encuesta también encontró disposición para participar en soluciones conjuntas: el 83 % de los productores consultados manifestó que podría aportar recursos en esquemas de cofinanciación, mientras el 60 % dijo estar dispuesto a desarrollar iniciativas con otros productores para reducir costos.

Estas posibilidades podrían facilitar inversiones compartidas y mejorar la capacidad de respuesta del sector, aunque su ejecución dependerá de los recursos disponibles, la coordinación entre productores y las condiciones de cada territorio.

El Gobierno, los gremios y las empresas deberán seguir de cerca la evolución del clima y la producción regional para anticipar posibles problemas de abastecimiento. La prevención será importante para evitar que la escasez de agua y forraje termine afectando de forma más severa a los ganaderos y a los consumidores.

El fenómeno de El Niño no implica automáticamente que vaya a faltar leche en todo el país ni que los precios subirán en la misma proporción en todas las regiones. Sin embargo, la combinación de riesgos climáticos, menor acopio formal, mayores precios al productor e inflación en los derivados lácteos mantiene la presión sobre la cadena. La evolución de las lluvias, la disponibilidad de alimento para el ganado y la capacidad de adaptación de los productores serán claves para determinar si estas dificultades se traducen en una menor oferta y nuevos aumentos en el precio de la leche en Colombia.

Preguntas frecuentes

¿El fenómeno de El Niño puede aumentar el precio de la leche en Colombia?

Sí. Si la sequía reduce la producción y eleva los costos de alimentación, agua y transporte, podrían generarse presiones adicionales sobre los precios. El impacto dependerá de la evolución del clima y de la oferta disponible en cada región.

¿Cuánto ha aumentado el precio de la leche pagado al productor?

Según las cifras citadas en el informe sectorial, el precio promedio nacional pasó de $2.035 por litro en 2025 a $2.125 entre enero y junio de 2026, un incremento anual del 6,9 %.

¿Ya está confirmada una caída nacional de la producción de leche?

Los porcentajes de la encuesta de Analac se refieren a afectaciones reportadas durante episodios anteriores de El Niño o sequía. Aunque existen reportes de reducciones importantes en zonas ganaderas específicas, esos datos no permiten afirmar por sí solos que haya ocurrido una caída equivalente en toda la producción nacional.