El ingreso de personal médico y de insumos asociados con tratamientos dermatológicos a la cárcel de máxima seguridad de La Dorada, Caldas, para atender a Óscar Camargo Ríos, alias ‘Pichi’, es investigado por las autoridades. Aunque documentos expedidos en mayo y junio de 2026 relacionan productos como ácido hialurónico y toxina botulínica, hasta el 25 de octubre no existe confirmación oficial de que al interno le haya sido practicada una cirugía estética.

El primer permiso fue firmado el 25 de mayo de 2026 por el entonces director del penal, mayor Édgar Iván Pérez. El documento autorizó el ingreso de personal médico para una valoración clínica de dermatología y relacionó 39 elementos, entre ellos jeringas, cánulas, ácido hialurónico y toxina botulínica.

Un segundo trámite, correspondiente a junio, permitió la entrada de un cirujano y tres auxiliares de enfermería para realizar una “atención dermatológica integral” a Camargo Ríos. Según la dirección de la cárcel, la solicitud se originó en un derecho de petición presentado por el abogado del recluso y contó con la intervención del enlace de aseguramiento en salud pública.

El profesional autorizado fue Julián David Duarte Ortiz, especialista en cirugía capilar y restauración. En declaraciones a EL TIEMPO, Duarte confirmó que ingresó al establecimiento, pero negó haber realizado una cirugía o modificaciones faciales con productos médico-estéticos. También aseguró que el acceso fue gestionado por el equipo jurídico de Camargo y que se cumplieron los protocolos establecidos.

La Fiscalía realizó dos inspecciones al penal de La Dorada durante la semana en que se conoció el caso. La investigación busca establecer quién autorizó el ingreso, cuál era la justificación médica para los insumos relacionados y si se respetaron las normas penitenciarias que regulan la atención particular de personas privadas de la libertad.

Hasta esa fecha, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) no había entregado una explicación oficial completa sobre las autorizaciones. Las fotografías en las que se observan cambios en la apariencia de alias ‘Pichi’ tampoco permiten determinar si se realizó algún procedimiento ni cuál habría sido.