Aunque el fenómeno de El Niño se fortalece y podría alcanzar una intensidad excepcional entre finales de 2026 y comienzos de 2027.

las lluvias no desaparecerán de inmediato en Colombia. Así lo explicó el Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá (SIATA), que aclaró cómo se comportan las precipitaciones durante este evento climático.

Una de las principales dudas de la ciudadanía es por qué continúan las lluvias si El Niño está asociado con condiciones más secas y temperaturas más altas. Según SIATA, este fenómeno provoca un déficit de precipitaciones, pero no significa que deje de llover por completo ni que sus efectos sean iguales en todas las regiones.

Además, octubre hace parte de la segunda temporada de lluvias del año en Colombia, que normalmente se extiende entre septiembre y noviembre. Por eso, las precipitaciones actuales pueden presentarse incluso mientras el fenómeno climático avanza hacia una mayor intensidad.

El Niño podría alcanzar una intensidad excepcional

De acuerdo con el análisis de SIATA y los modelos de pronóstico, el fenómeno de El Niño continuará fortaleciéndose durante los últimos meses de 2026. Las proyecciones indican que el mayor calentamiento inusual de las aguas del océano Pacífico tropical podría registrarse entre octubre y diciembre o entre noviembre de 2026 y enero de 2027.

Para el trimestre de octubre a diciembre, los pronósticos citados por la entidad señalan una probabilidad del 83 % de que el evento alcance una intensidad excepcional frente a los registros históricos.

Sin embargo, la intensidad del fenómeno no determina por sí sola el comportamiento diario del clima. Las lluvias también dependen de la ubicación geográfica, los sistemas atmosféricos y las condiciones particulares de cada región.

¿Cuándo se sentirían los mayores efectos de El Niño?

Daniel Ruiz-Carrascal, coordinador general de SIATA, explicó que los impactos más importantes se esperan durante los periodos comprendidos entre diciembre de 2026 y febrero de 2027, y entre marzo y mayo del próximo año.

En particular, durante la temporada de menos lluvias, que comprende diciembre, enero y febrero, se prevén acumulados de precipitación inferiores a los habituales.

Esto no significa que vaya a dejar de llover durante esos meses. La reducción se refiere a la cantidad de lluvia acumulada y no a la desaparición total de las precipitaciones.

SIATA mantendrá el monitoreo en el Valle de Aburrá

El Área Metropolitana del Valle de Aburrá y SIATA continuarán monitoreando las condiciones meteorológicas y ambientales, además de analizar la evolución del fenómeno de El Niño.

La información recopilada permitirá orientar las decisiones de las autoridades, los organismos de gestión del riesgo y la ciudadanía frente a los posibles cambios en las lluvias y las temperaturas durante los próximos meses.

Por ahora, la presencia de precipitaciones no contradice el desarrollo de El Niño. El fenómeno puede reducir las lluvias en determinados periodos, pero sus efectos varían según la región y la época del año.