La Alcaldía destinó agua no apta para el consumo humano a labores de limpieza en vías, canchas y viviendas. Las intervenciones abarcaron 6.526 metros cuadrados y permitieron retirar residuos y sedimentos arrastrados por las lluvias.

Las lluvias recientes en Medellín dejaron lodo, sedimentos y residuos en diferentes sectores de la ciudad, lo que obligó a desplegar trabajos de limpieza y recuperación. Para atender estas emergencias, la Alcaldía utilizó 32.000 litros de agua no potable, con el fin de evitar el uso de agua apta para el consumo humano en actividades que no la requieren.

La estrategia se desarrolló mediante la campaña Ahorra SÍ e incluyó la intervención de 6.526 metros cuadrados de vías, canchas y viviendas, una superficie cercana a tres canchas de fútbol profesional.

Entre las zonas atendidas se encuentran sectores afectados por la emergencia en la quebrada La Iguaná, donde fue necesario retirar materiales arrastrados por las precipitaciones y recuperar los espacios afectados.

Retiraron residuos equivalentes a 71 volquetas

Además del lavado de las superficies afectadas, los equipos realizaron labores de desobstrucción a presión de la red de drenaje. Durante las intervenciones también se recolectaron 1.135 metros cúbicos de residuos, equivalentes aproximadamente a 71 volquetas.

El material retirado incluía lodo, sedimentos, muebles y otros elementos voluminosos que quedaron acumulados en las zonas intervenidas.

La utilización de agua no potable forma parte de una estrategia más amplia de la Administración Distrital para aprovechar recursos alternativos en las labores de mantenimiento y recuperación del espacio público.

¿De dónde sale el agua que utilizan para limpiar Medellín?

La iniciativa no se limita a la atención de emergencias. Para el lavado de calles y andenes, así como para atender puntos críticos sanitarios, la ciudad aprovecha el agua lluvia almacenada en el espejo de agua y las piscinas perimetrales del edificio de EPM, cuya capacidad de almacenamiento ronda los cinco millones de litros.

De ese volumen se destinan diariamente 16.000 litros a estas labores, que son transportados en dos carrotanques de Emvarias.

El agua se utiliza en distintos puntos de la ciudad, entre ellos el atrio y los alrededores de la Basílica Metropolitana, el Parque de Bolívar, el parqueadero del Museo de Antioquia y el soterrado de la avenida Oriental.

Para otras actividades, como el riego de jardines y corredores verdes, también se aprovecha agua no potable proveniente de un pozo. La fuente se selecciona según las condiciones de calidad que requiere cada uso.

Una estrategia que busca ahorrar agua potable

En estas acciones participan las secretarías de Medio Ambiente e Infraestructura Física, Emvarias y EPM, entidades que coordinan el aprovechamiento del recurso hídrico para la limpieza, el riego y la recuperación de espacios públicos.

Según la Administración Distrital, desde septiembre se han realizado decenas de cargues de carrotanques con agua no potable para labores de riego.

Con esta estrategia, Medellín busca reducir el uso de agua potable en actividades de mantenimiento urbano y mantener el aprovechamiento de fuentes alternativas tanto durante las emergencias ocasionadas por las lluvias como en las labores cotidianas de la ciudad.