El Gobierno de Abelardo de la Espriella buscará respaldo para su ley de ajuste fiscal durante una reunión con congresistas de las comisiones económicas, programada para este sábado 7 de noviembre en Barranquilla. Al encuentro asistirán el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, y el director del Dapre, Carlos Ríos, con el propósito de explicar una propuesta que combina recortes del gasto público y cambios tributarios para fortalecer las finanzas públicas y contener el crecimiento de la deuda.

El Gobierno busca abrir la negociación

La reunión será el primer acercamiento formal del presidente con integrantes de las comisiones terceras y cuartas del Congreso, encargadas de estudiar los asuntos económicos y presupuestales. El proyecto fue presentado con mensaje de urgencia, una figura que permite acelerar el trámite legislativo y habilita la realización de sesiones conjuntas de esas células parlamentarias.

El Ejecutivo sostiene que el ajuste es necesario para evitar un escenario de impago y mejorar la situación fiscal del Estado. La iniciativa plantea reducir gastos en contratación, nómina, eventos oficiales y publicidad, además de establecer mayores controles sobre las compras públicas. Sin embargo, el alcance de las medidas de austeridad es uno de los principales puntos de discusión entre el Gobierno y los partidos.

La administración también propone modificaciones al IVA, cambios en el impuesto de renta y otras medidas para ampliar el recaudo. Entre los asuntos más sensibles está la posibilidad de eliminar algunas exclusiones y exenciones, con lo que determinados bienes y servicios que hoy tienen tarifas reducidas o no están gravados podrían quedar sujetos a una tarifa mayor.

Aliados piden más recortes antes de subir impuestos

El Centro Democrático ha defendido que el Gobierno profundice primero la reducción del gasto antes de aumentar la carga tributaria. El senador Andrés Forero planteó que el ahorro del primer año pase de los 12,2 billones de pesos estimados en el proyecto a por lo menos 20 billones, una propuesta que refleja las diferencias sobre la distribución del esfuerzo fiscal.

Forero también cuestionó el mecanismo de devolución del IVA previsto por el Ejecutivo y expresó preocupación por un eventual aumento de los impuestos a cigarrillos y licores. Según su advertencia, mayores cargas sobre esos productos podrían estimular el contrabando y afectar el recaudo esperado. El Gobierno deberá responder a estos reparos durante el debate y precisar cómo funcionaría la compensación para los hogares.

Las reservas no provienen únicamente de la oposición. Otros congresistas cercanos al Ejecutivo han pedido claridad sobre el alcance real de la austeridad y han manifestado inquietudes frente a la posibilidad de gravar productos de consumo diario. La bancada liberal analiza el impacto regional que podrían tener los recortes de inversión, mientras el Partido Conservador concentra sus reparos en los efectos de los cambios al IVA sobre las clases medias.

Impacto esperado para hogares y empresas

Para las familias, uno de los puntos centrales será definir qué bienes y servicios quedarían sometidos a mayores cargas y bajo qué condiciones se entregarían las devoluciones. El proyecto incluye el programa EfectIVA, diseñado para compensar a los hogares de menores ingresos, pero varios congresistas dudan de la capacidad del sistema para identificar a los beneficiarios y hacer los pagos de manera oportuna.

La propuesta también contempla medidas dirigidas a las empresas, entre ellas una reducción gradual de la tarifa general de renta corporativa y nuevos incentivos para proyectos de inversión. El Gobierno presenta estas disposiciones como mecanismos para estimular el crecimiento y el empleo formal. No obstante, algunos legisladores cuestionan que se planteen menores impuestos empresariales al mismo tiempo que se amplía la tributación sobre las personas naturales y los consumidores.

El debate definirá, además, si el recorte del gasto será suficiente para cumplir los objetivos fiscales planteados por el Ejecutivo. Mientras el Gobierno defiende una fórmula que combine nuevos ingresos y austeridad, varios partidos consideran que el ajuste debe recaer primero sobre la burocracia, los contratos estatales y los gastos considerados no prioritarios.

La reunión de Barranquilla no aprobará la ley de ajuste fiscal, sino que servirá para fijar posiciones y buscar acuerdos antes de los primeros debates.

Cualquier modificación al IVA, al impuesto de renta o al gasto público deberá ser discutida y aprobada por el Congreso. Por ahora, la iniciativa permanece en etapa de negociación y sus cifras y disposiciones podrían cambiar durante el trámite legislativo.

Preguntas frecuentes

¿Qué busca el Gobierno con la ley de ajuste fiscal?

El Gobierno busca combinar recortes del gasto público y cambios tributarios para fortalecer las finanzas públicas y contener el crecimiento de la deuda. La propuesta incluye medidas de austeridad, modificaciones al IVA y cambios en el impuesto de renta.

¿Qué propone el Centro Democrático frente a la reforma tributaria?

El Centro Democrático pide profundizar primero la reducción del gasto antes de aumentar los impuestos. El senador Andrés Forero propuso elevar el ahorro del primer año de 12,2 billones de pesos a por lo menos 20 billones y cuestionó la devolución del IVA y posibles aumentos a cigarrillos y licores.

¿Qué impacto tendría la ley de ajuste fiscal en los hogares y las empresas?

Los hogares podrían enfrentar mayores cargas sobre algunos bienes y servicios, aunque el programa EfectIVA busca compensar a las familias de menores ingresos. Para las empresas, el proyecto contempla una reducción gradual de la tarifa general de renta corporativa y nuevos incentivos para la inversión.