
La expresidenta de Brasil Dilma Rousseff asumió la presidencia del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) de los BRICS, grupo de grandes economías emergentes con grandes dimensiones geográfica y demográfica, conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.
El anuncio se hizo oficial en medio de un viaje que hizo en compañía de Lula da Silva, actual presidente de Brasil, al centro financiero de Shanghái, en China. Ambos países conservan grandes alianzas económicas y vienen trabajando en proyectos de inversión chinos en el país latinoamericano.
Además, declaraciones de ambos brasileños indican que los BRICS esperan liberar a los países emergentes de la sumisión del dólar. Así, este grupo económico, que ya demostró un reporte en su PIB más alto que el del G-7, busca potenciar otras divisas para el mercado interno como el yuan, llevándolo al mismo nivel que el dólar o el euro.
El nombramiento de Rousseff por parte del NBD se da dentro del plazo que le corresponde a Brasil de presidir la entidad hasta el 2025, puesto que se trata de una presidencia rotativa entre los países miembros. El anuncio, además, se acompañó por sus declaraciones en las que apuntó a los desafíos más significativos que tienen las economías emergentes: la pobreza, desigualdad, acceso a educación y salud.

