📸 Imagen cortesía Gobernación de Antioquia
[SEGURIDAD EN LA MIRA]
¿Hasta cuándo y para qué pagar la tasa que promete blindar a Antioquia?
En el corazón de Antioquia, la cuenta regresiva ya avanza. Hasta el miércoles 17 de septiembre de 2025, la ciudadanía tiene un compromiso ineludible: pagar la Tasa Especial de Seguridad y Convivencia Ciudadana. Una contribución que no es solo un pago más, sino una apuesta directa a fortalecer la presencia y capacidad operativa de la Fuerza Pública en el departamento.
Esta tasa, establecida a través de la Ordenanza No. 50 de 2024, entró en vigor el 1 de enero de 2025 y prolongará su vigencia hasta el cierre de 2027. Su diseño se aúna a un periodo trimestral; el segundo trimestre de 2025 —abril, mayo y junio— es el que actualmente está abierto para el pago. Comercios, industrias, entidades oficiales y hogares de estratos altos (4, 5 y 6) han recibido ya la factura que les recuerda el deber que tienen con la seguridad colectiva.
¿En qué se traducirá este recaudo? La Gobernación de Antioquia lo precisa: se trata de una inversión para infraestructura, tecnología y movilidad tanto para el Ejército como para la Policía. Pero no se trata solo de equipamiento militar; también se incluye la adecuación de escenarios deportivos, espacios que buscan sembrar convivencia y paz. El impacto tangible es visible: 49 camionetas entregadas al Ejército y la Policía, medio millar de morrales para soldados de la Séptima División, y en días próximos, la llegada de cascos balísticos, chalecos antibalas, botas de combate, motocicletas y hasta drones.
La apuesta no se detiene allí. Con más de 10 mil millones de pesos previstos este año, la Gobernación ha firmado un contrato para la mejora y adecuación de 25 Estaciones de Policía y la construcción de la guardia principal del Batallón del Ejército en San Carlos, demostrando que la seguridad es también una cuestión de espacio y planificación.
Pagar esta tasa es simple y está pensado para la era digital: los ciudadanos deben ingresar a la página web oficial www.antioquia.gov.co y cumplir con este deber. Pero no se trata solo de un trámite; es una llamada a reflexionar sobre qué tan dispuesta está la sociedad antioqueña para enfrentar los desafíos de la seguridad colectiva. ¿Será esta tasa el aporte necesario o un parche más sobre una herida profunda? Mientras las camionetas avanzan y los cascos brillan, la pregunta persiste: ¿a qué precio estamos dispuestos a blindar nuestro presente y futuro?

