📸 Cortesía: Alcaldía Mayor de Bogotá
¿Bogotá en la cima verde del mundo?
Desde octubre de 2025, Bogotá figura como la única ciudad latinoamericana finalista del Earthshot Prize, el galardón ambiental más prestigioso a nivel global. Este reconocimiento llega como reflejo de sus políticas audaces centradas en limpiar el aire y transformar el paisaje urbano.
La capital colombiana no es una aspirante más; su avance palpable en movilidad eléctrica, reforestación y recuperación de ecosistemas marca una pauta. Desde 2018, Bogotá ha recortado en un 24 % la contaminación atmosférica, un logro que se debe en gran parte a una flota de más de 1.400 buses eléctricos, a una línea de metro completamente eléctrica y más de 100 kilómetros de troncales diseñadas para vehículos de bajas emisiones. Sus extensas ciclovías, las más largas de América Latina, y tres líneas de cable aéreo que conectan zonas difíciles, subrayan su compromiso con un aire más limpio y accesible para todos.
Carlos Fernando Galán, alcalde mayor, no oculta su orgullo: “Ser finalista del Earthshot es un reconocimiento que va más allá de Bogotá. Es un llamado para las ciudades del Sur Global, para mostrar que se puede actuar con valentía frente al cambio climático”. Su voz resuena con la urgencia y la esperanza de que lo hecho hasta ahora inspire una acción climática más decidida.
Pero el premio no solo resalta cifras y proyectos; enfatiza que el futuro urbano puede conjugar desarrollo y respeto por la naturaleza. Iniciativas como la Zona Urbana para el Aire Limpio (ZUMA) en Bogotá son ejemplos concretos de cómo espacios hasta hace poco abandonados hoy se transforman en pulmones vivos de la ciudad.
¿Podrá Bogotá coronarse con este reconocimiento y demostrar que, incluso en los rincones más densamente poblados del mundo, se puede construir un ambiente más justo y saludable? La respuesta, a la espera del veredicto del Earthshot Prize, invita a no bajar la guardia ni la ambición en la lucha por un aire libre de sombras.

