📸 Imagen cortesía Alcaldía de Envigado
### Envigado brilla en Río: jovenes transforman el futuro con ciencia y corazón
El aula se vuelve laboratorio, y la esperanza, ciencia viva.
Este martes 21 de octubre, en el Museo de Arte de Río de Janeiro, Brasil, la Institución Educativa Comercial de Envigado escribió un capítulo luminoso para Colombia. Con su proyecto “Metodología de Investigación Socioambiental GCA”, ganó el primer lugar en la categoría secundaria del Premio Escuelas Sostenibles de Latinoamérica 2025, un reconocimiento que va más allá de un trofeo: es un faro de innovación y compromiso ambiental para la región y el país.
Este logro no cayó del cielo. Detrás están estudiantes y docentes que con pasión y esfuerzo, guiados por Jhon Echeverri e Isabel Cristina Montoya, han tejido ciencia y comunidad para enfrentar desafíos ambientales y tecnológicos reales. Han desarrollado desde sistemas para purificar aguas contaminadas hasta prótesis robóticas para víctimas de minas antipersona, pasando por jardines que limpian el aire y programas que cuidan la salud mental en las escuelas. Son soluciones sostenidas por la convicción de que la educación puede cambiar vidas y territorios, siempre en sintonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
“Esta victoria es de nuestros estudiantes”, afirmó Jhon Echeverri, maestro y mentor de la innovación. Sus palabras revelan más que orgullo: un compromiso palpable por transformar desde el aula la relación entre conocimiento y comunidad. La rectora Isabel Cristina Montoya, por su parte, recoge esa energía y la proyecta hacia el futuro: “Es un reconocimiento que nos impulsa a seguir trabajando con los jóvenes en la innovación”.
Nacido como una ruta pedagógica para involucrar a toda la comunidad educativa, el proyecto promueve prácticas cotidianas como el reciclaje, los huertos escolares y el uso responsable de recursos, amalgamándolas con soluciones tecnológicas que buscan impacto tangible en Envigado y la región. Una armonía entre educación y política pública, entre ciencia y arraigo territorial, que hace de esta experiencia un ejemplo para muchas escuelas que luchan por un futuro sostenible.
Pero esta historia no termina con un premio. ¿Podrá la semilla de la “Metodología de Investigación Socioambiental GCA” arraigarse y multiplicarse en otras comunidades? Mientras tanto, Envigado brilla como un testimonio vivo de que la transformación educativa y ambiental es posible, cuando el aula se convierte en el corazón de un cambio colectivo.

