Este jueves 13 de noviembre de 2025, la petrolera estatal colombiana Ecopetrol reveló cifras que reflejan un golpe económico nada menor.
Entre julio y septiembre, sus ingresos descendieron a 29,8 billones de pesos, una caída del 13,8 % frente al mismo periodo del año anterior, cuando alcanzaron los 34,6 billones. Pero no solo el dinero entrante sufre: las utilidades también se desplomaron casi un 30 %, hasta 2,56 billones, en comparación con los 3,64 billones del tercer trimestre de 2024.
Estos números no son un hecho aislado. Desde enero a septiembre de 2025, las ganancias han caído un 32 %, de 11 billones a 7,5 billones. Un año marcado por una menor demanda global de petróleo y precios internacionales que no dan tregua. Internamente, las fluctuaciones de la tasa de cambio y la presión tributaria han añadido más peso a esta dificultad.
Sin embargo, la maquinaria operativa de Ecopetrol no se detiene. La producción diaria mantuvo un nivel estable, con apenas un leve descenso del 0,4 %, llegando a 751.500 barriles. La transportadora estatal persevera, optimizando su infraestructura: 1,118 miles de barriles diarios fueron movidos y la refinación alcanzó los 429 mil barriles en el mismo periodo, gracias a la culminación de mantenimientos en Barrancabermeja y las mejoras en Cartagena.
La pregunta que subyace es inevitable: ¿podrá Ecopetrol capear la tormenta sin perder su papel clave en la economía colombiana? A pesar del duro golpe financiero, la operatividad sostenida es un respiro para la empresa y el país, que a la vez observa con inquietud un año que se cierra bajo la sombra de la incertidumbre.