La película donde comienza el río pone en escena el desplazamiento de comunidades Emberá en Colombia
En julio de 2025 culminó el rodaje de la película donde comienza el río, una coproducción de Colombia, Canadá y Noruega que visibiliza el desplazamiento forzado de comunidades indígenas Emberá y sus esfuerzos por retornar a sus territorios en el posacuerdo.
El filme dirigido por Juan Andrés Arango, colombiano-canadiense, se enfoca en Yajaira, una joven madre Emberá viuda, y su hija, quienes huyen de un barrio de Bogotá marcado por la violencia para regresar al río Andágueda, en el Chocó. A lo largo del camino las tensiones crecen por la compañía de Jhon, un adolescente vinculado a pandillas, revelando la persistencia de la violencia urbana y rural en la región. El rodaje duró dos meses y contó con locaciones en Bogotá, Medellín, Quibdó y la selva del Chocó, además con una estrecha colaboración con líderes y sabedores Emberá que aportaron en la escritura del guion y la producción.
«Donde comienza el río”, tercer largometraje del director tras “La Playa DC” y “X500”, es también su trabajo más íntimo y reconoce la identidad, migración y pertenencia indígena. Para lograr autenticidad, Arango optó por actores no profesionales, incluida Girleza Duave Cerezo, de la comunidad Emberá Dobidá, como protagonista. «Queremos mostrar la guerra no en su violencia explícita, sino en las consecuencias psicológicas y culturales que ha dejado», afirmó el director, destacando la resiliencia de los pueblos indígenas frente al aislamiento y la pérdida de voz mediante la representación respetuosa de la cosmovisión Emberá.
Este drama entrelaza el desplazamiento por violencia paramilitar con los debates sobre restitución de tierras en un contexto donde la selva actúa no solo como espacio físico sino también como un elemento cargado de significado espiritual. La película nace de tres años de trabajo colaborativo, con comunidades que nutrieron profundamente el desarrollo del proyecto y apostaron a proyectar sus desafíos y esperanzas en la pantalla.
La producción, considerada uno de los proyectos cinematográficos colombianos más relevantes de los últimos años, busca generar diálogo sobre posconflicto y persistencia de los pueblos indígenas, esperando promover su valoración y comprensión amplia. Se aguarda su estreno regional para continuar incentivando la visibilización de estas problemáticas socioculturales.


