Cortesía HSVF
En las últimas 24 horas, el departamento de Antioquia reportó siete nuevas personas lesionadas por manipulación de pólvora, sumando 59 afectados en la actual temporada de fin de año, informó la Secretaría de Salud regional. Esta situación incrementa la presión sobre las unidades de quemados que operan al 100% de su capacidad, limitando la atención para nuevos pacientes.
Los casos recientes afectaron a adultos y menores en distintos municipios. En Medellín, un joven de 18 años sufrió la amputación de dedos tras manipular voladores. Girardota reportó quemaduras de segundo grado y amputaciones a un hombre de 28 años por papeletas. En Itagüí, un adulto de 25 años presentó daño ocular debido a luces de bengala. Entre menores, un adolescente de 14 años en Zaragoza resultó con quemaduras leves; en Bello, un niño de 3 años tuvo quemaduras y laceraciones en el cuello por chispitas; y en Medellín, un menor de 5 años sufrió quemadura en la pierna.
“Las unidades de quemados están al máximo de su funcionamiento, lo que nos obliga a trasladar pacientes a otros centros médicos fuera del departamento,” señaló Juan Rodríguez, director de la Secretaría de Salud de Antioquia. Agregó que “más del 90% de estas lesiones podrían evitarse con la prevención y la educación en la comunidad”.
La urgencia obedece al aumento continuo de manipulaciones peligrosas en época decembrina, cuando se incrementa el uso de artículos pirotécnicos ilegales en Antioquia. El Hospital San Vicente Fundación en Medellín, principal centro especializado, atiende anualmente cerca de 1.500 casos de quemaduras.
A pesar del aumento de lesiones, las autoridades confirmaron que hasta ahora no se han registrado intoxicaciones por fósforo blanco ni metanol en la región, factor que podría complicar aún más la emergencia.
La Gobernación insiste en reforzar la campaña «Soy Antipólvora» en los 125 municipios para alertar a padres y autoridades sobre los riesgos. El uso de pólvora está prohibido en toda Antioquia y su manipulación puede derivar en sanciones económicas vigentes en el Código de Policía. Las autoridades hacen un llamado a la comunidad para evitar estas prácticas y proteger vidas.

