Un tiroteo masivo ocurrió la madrugada del sábado 13 de diciembre cerca del hotel donde se alojaba el equipo Buffalo Bills en Providence, Rhode Island, sin que se reportaran jugadores ni miembros del staff heridos, confirmaron fuentes policiales y la NFL.
El incidente se dio a pocas horas del partido entre los Buffalo Bills y los New England Patriots, prevista por la NFL en la región. La delegación del equipo convocado estaba hospedada en un hotel cercano al lugar del ataque. Según reportes, todos los jugadores, entrenadores y personal fueron ubicados rápidamente y se encontraron fuera de peligro.
Las autoridades locales indicaron que el evento se inscribe en la creciente problemática de tiroteos masivos en Estados Unidos, tema que genera día a día mayor preocupación y debate nacional. En mayo de 2022, un ataque racista perpetrado en Búfalo, Nueva York —fuente originaria del equipo— dejó diez fallecidos y tres heridos, un hecho que llevó a la franquicia y a la NFL a alzar su voz contra la violencia armada y los crímenes de odio.
Hasta el momento, no se ha divulgado el número oficial de víctimas ni se tiene claridad sobre la motivación del agresor, dada la pesquisa está en curso. Las autoridades solicitaron colaboración a la comunidad para identificar al responsable y aumentaron las medidas de seguridad en la zona, con especial énfasis en los eventos deportivos programados.
«La atención prioritaria fue asegurar el bienestar de la delegación y continuamos en contacto con las instancias de investigación», afirmó un vocero de los Buffalo Bills. La NFL reafirmó el compromiso de fortalecer los protocolos de seguridad, teniendo presente el contexto nacional marcado por la recurrencia de episodios violentos con armas negociando mecanismos para prevenir situaciones similares.


